Alquila una familia, S.A.

El documental del mes, Abril 2014 Por Arantxa Acosta

"La familia es todo"Walter White en Breaking Bad (creada por Vince Gillian, 2008-2013)

Cuando un hombre decide montar una empresa que se dedica a alquilar a “actores” que se hagan pasar por familiares, amigos o novios del cliente, podemos pensar dos cosas: que es un visionario de los negocios, o que necesita desesperadamente ayudar a las personas de la misma forma que le gustaría le ayudasen a él.

Pronto descubriremos, muy sorprendidos, que Sr. Ryuichi Ichinokawa creó la empresa ‘Quiero levantarte el ánimo’ por lo segundo.

Japón. Por poco que conozcamos de su cultura, sí es cierto sabemos que el individuo japonés pierde su identidad en pro de la sociedad y, concretamente, del trabajo. Los compañeros son una importante parte de la familia, igual que lo pueden ser los verdaderamente cosanguineos. No trabajar, no tener amigos o ser huérfano es motivo de vergüenza, y debe ser escondido a toda costa.

La aparición del Sr. Ichinoawa nos deja perplejos. Desde el inicio del documental, y con la única excepción de una escena en la que el director se centra en una de las empleadas de la empresa (quizá para demostrar que se trata de una realidad la existencia de este negocio y la diversidad de sus peculiares integrantes y clientes), seremos la sombra del emprendedor gracias básicamente al uso del recurso de la cámara en mano (por otro lado, más que suficiente). El empresario es presentado en una situación común de su día a día: tiene que hacerse pasar por el cónyuge de una mujer, la cliente, que necesita hacer creer a su ex-marido que se ha vuelto a casar y ya puede confiar en ella para disponer del depósito abierto para los hijos. Atónitos frente la pantalla, veremos a Ichinokawa haciendo las preguntas de rigor antes de recibir a la persona a ¿timar? (o eso es lo que parece en primera instancia), del tipo “me dijo que podía llegar a ser violento”.

alquilaunafamilia4

Pero, una vez todos juntos, vemos que Ichinoawa es, más que un buen actor, un fantástico mediador. Quizá sea eso lo que se necesite en una sociedad como la japonesa. Quizá, se necesite en cualquier tipo de sociedad. Los secretos son universales, y la necesidad de ayuda, y de cariño, también.

Alquila una familia S.A. permite la ilusión de ser feliz, de resolver tus problemas. Aunque sea por unas horas. La empresa, el documental, es la muestra de que la felicidad puede venir en formato cápsulas… eso sí, sería necesario valorar las consecuencias de disfrutar de esa felicidad.

Las escenas de cámara oculta (nos adentramos en bodas en las que, por ejemplo, uno de los novios alquila hasta más de treinta extras, ya sea para hacerlos pasar por sus compañeros de trabajo o por su propia familia) se combinan principalmente con entrevistas, hablando directamente a la cámara,  del Sr. Ichinoawa y también de su mujer. Con esta alternancia, el director decide atraparnos con la personal historia del protagonista ya que, igual que las cápsulas de felicidad que vende, su vida, sus motivaciones, se nos rebelarán en pequeñas dosis. Y es que… ¿qué hace que un hombre decida ayudar de esta forma a los demás?

Un hombre que lo encuentra a faltar en su propia vida.

alquilaunafamilia3

Así, el sorprendente documental da un giro, de forma paulatina pero de 180º. El argumento pasa de ser la historia de otra de las rarezas que nos llegan de vez en cuando desde Japón a convertirse en la confesión de un hombre frágil, que ha pensado seriamente en suicidarse si no puede sacar adelante a su familia (aquí que nos recuerde, tal y como anunciábamos con la cita inicial, a Breaking Bad) y que no ha explicado a su mujer que gran parte del dinero que entra en casa es gracias a ‘Quiero levantarte el ánimo’ por miedo a la reacción de ésta. Un hombre que, en realidad, lleva más de diez años siendo un espectro en su casa.

Será ocupación del espectador el tomar conciencia de la situación, y el posible origen de este distanciamiento. Él hablará de sus sentimientos, ella también… y, en este punto y a medida que conocemos más, haremos una conexión mental con Partes de una familia (Diego Gutiérrez, 2012), documental sobre una pareja mexicana que bien podría tratarse de la japonesa que ahora tenemos delante.

Porque las cosas nunca son ni blancas, ni negras. Ojalá.

Y entre lo que se nos puede antojar más superficial, que son las historias en sí que se nos explican de los encargos a la empresa, y la melancólica realidad del afable Sr. Ichinoawa, encontramos mensajes tan ponentes como el de un programa de televisión en el que un niño dice con total naturalidad y convencimiento que “la sociedad japonesa debería comunicarse con más sinceridad”. El tema es que no únicamente la japonesa…

Alquila una familia, S.A. es una invitación a la sociedad, en particular a la occidental, a considerar el por qué una persona puede llegar a plantearse este tipo de servicios con el único fin de no sentirse excluido del entorno que tanto le presiona y al que quiere pertenecer. El documental pretende alarmarnos, alejándonos de caer en la tentación de imitar hasta este extremo a una sociedad que es puntera en todo, por lo que su realidad podría convertirse, en pocos años, también en la nuestra. En definitiva, el documental es un billete, por encima de todo, a viajar por los valores sociales y apreciar la importancia de la comunicación, cueste lo que cueste.

TRAILER:

 

Share on FacebookTweet about this on TwitterGoogle+Email to someone

Comentarios sobre este artículo

  1. Alberto dice:

    Hola, me llamó mucho la atención la crítica y el trailer del documental…donde lo puedo encontrar? Gracias!

    1. cinedivergente dice:

      Hola Alberto,

      Muchas gracias por tu comentario. Para saber más de este documental y los siguientes programados, te dejamos el link a la página principal de El documental del mes:

      http://www.eldocumentaldelmes.com/es/portada.html

      Un cordial saludo y gracias por leernos!

  2. […] Breaking Bad (Vince Gillian, 2008-2013) en la cita utilizada para el documental del mes de Abril, Alquila una familia S.A. (Kaspar Astrup Schröder, 2012), y que aquí vuelve a ser la razón que lleva al padre a investigar […]

Comenta este artículo

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>