Código Fuente

¿Quién soy yo? Por Arantxa Acosta

"Gerty, nosotros no estamos programados, somos personas... ¿Entiendes?"Sam Bell en Moon (2009)

El mundo de Sam Bell se derrumba en Moon al ser consciente de que es un simple clon, que su vida está hecha a base de recuerdos de otro con el único objetivo de que cumpla su misión: trabajar durante tres años en las cosechadoras lunares. El mundo de Colter Stevens se derrumba al ser consciente de que su misión no es salvar a las personas que viajan en un tren con destino Chicago. Y mucho menos hacerlo siendo Colter Stevens. Pero, en los dos casos, el héroe que llevan dentro saldrá a la luz para demostrar que su existencia, su propia vida, vale la pena.

Duncan Jones, tras sorprender en el Festival de Sitges 2009 con una ópera prima digna de cualquier director consagrado que homenajeaba al cine de ciencia ficción clásico con una sorprendente historia tanto por su como por su puesta en escena, vuelve ahora con Código Fuente, otra de ciencia ficción que quizá no pasará a la historia como película de culto tan rápidamente como su predecesora, pero que lo acabará haciendo, sin duda.

La verdad es que este giro hollywoodiense de Jones asustaba un poco, quizá por el buen sabor de boca que nos dejó su trabajo anterior, quizá por no querer que se corrompiese a un buen director desde sus inicios… nada más lejos de la realidad.

Aunque se trate de un film “encargo”, pronto nos damos cuenta de por qué Jones ha querido filmarla: el paralelismo entre Moon y Código Fuente no puede ser mayor.

De hecho, el gran tema que navega a contracorriente, camuflado entre tanta acción, es el mismo en las dos películas: Saber quién eres. La búsqueda del yo. El yo héroe, el yo soldado, el yo profesor. Vivir una vida que no te toca… ¿o sí?

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En esta película Jones va un paso más allá que en su predecesora a la hora de enfrentar a la realidad a sus personajes principales. Las pequeñas pistas que nos va dando acerca de la   situación de Stevens (“¿Está en una cápsula? Él lo ve así”), la introducción del concepto de realidades y universos paralelos y de la asimilación de la posibilidad de poder saltar de una a otra… incluso la curiosa mezcla de esta idea con la existencia del destino, nos lleva a plantearnos la posibilidad real de que nuestros actos sí están escritos, pero con alternativas.    Curiosa mezcla de conceptos, que aunque inicialmente se antoje decepcionante por el “final feliz”, tras pensarlo un poco da también un rayo de esperanza a los que podemos amargarnos con la existencia de las Moiras: el destino existe, aunque con suerte acabes encontrándolo en una realidad alternativa. Ojalá fuese cierto.

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Relacionado con este concepto principal, quién soy yo y qué puedo hacer para demostrar que existo, no hay más que analizar el guiño que el director introduce en Código Fuente, y que no es más que una reafirmación de la importancia que se quiere dar a este tema: la canción que suena como tono en el móvil de la chica protagonista es “The One and Only”, la misma que despertaba cada mañana a Sam Bell, el clon de Moon. Es fácilmente comprobable que esta elección es poco fortuita: curiosa canción para despertar a un clon, y curiosa elección para recordar a nuestro héroe que no es ni será la única vez que se va a tener que estar en la piel de otro. Stevens podría decir al Dr. Rutledge, mente pensante de la misión, exactamente la misma frase que Sam dice a Gerty: “No estamos programados, somos personas”. Pues sí…

El segundo tema importante del guión, también común en las dos historias, es la manifestación, subliminal pero que en cualquier caso el director quiere dejar patente, acerca del futuro de la humanidad. Se da a conocer aquí, al igual que en Moon, esa poca esperanza que Jones tiene en el hombre en general (en la primera se muestra con el anuncio televisivo, en la segunda, por la misión militar del programa y las personas responsables de ella), pero sí tiene en el hombre en particular. Individuo a individuo podemos conseguir cambiar las cosas. Quizá sea demasiado poco a poco, pero lo conseguiremos. Claro mensaje de apoyo entre tanta corrupción que nos rodea.

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Y todo esto aderezado con un montaje que disfruta de un manejo del tiempo tan bueno como en su anterior trabajo, equilibrando perfectamente las secuencias de acción con los momentos de reflexión del soldado, un Jake Gyllenhaal que no veíamos tan creíble desde Donnie Darko (Richard Kelly, 2001) o Brokeback Mountain (Ang Lee, 2005). Muchos la compararán, con razón, con Atrapado en el tiempo (aka Hechizo del tiempo, Groundhog day; Harold Ramis, 1993)… pero no hay que dejarse engañar: no se trata de una película sobre viajes en el tiempo, ni sobre un hombre que tiene que redimir sus pecados.

Si bien es verdad que lo más destacable es el propio guión de Ben Ripley, el director consigue un film lleno de detalles visuales (que seguramente se hagan más patentes en un segundo visionado) que ayudan a comprender, por un lado, lo que en realidad está sucediendo y, por otro, a desconfiar de todo y de todos, incluso del protagonista. Inquietante hasta el último minuto, inicialmente por lo que pasa en el tren y finalmente por lo que pasa con el soldado, Código Fuente es de obligado visionado, y gustará tanto a amantes de la acción pura como a frikies de la ciencia ficción más alternativa. En definitiva: Duncan Jones ha dado en el clavo, esperemos que siga así. Ahora ya puede decirse que va por el buen camino… el mejor de todos.

TRAILER:

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Comentarios sobre este artículo

  1. […] de vidas. “Daños colaterales”. A lo El protegido (Unbreakable, M. Night Shyamalan, 2000) o Código Fuente (Source Code, Duncan Jones, […]

  2. […] Nuestra carta de presentación la vehiculamos a través de nuestra fascinación por Drive, Código fuente, Shame o La invención de Hugo, entre otras. El D’A, al que siempre le guardamos mucho cariño, […]

  3. […] de vidas. “Daños colaterales”. A lo El protegido (Unbreakable, M. Night Shyamalan, 2000) o Código Fuente (Source Code, Duncan Jones, […]

  4. […] dentro de las películas del mismo corte. No lo comento por el préstamo de la misma premisa de Código Fuente –Cage debe acudir una y otra vez a la misma contienda para lograr encontrar la manera de vencer a […]

  5. […] aislada. Analizamos Moon, que tantos puntos en común tiene con el siguiente trabajo del director, Código Fuente (Source Code, […]

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