Jack Reacher

La sonrisa perdida de Tom Cruise Por Arantxa Acosta

"No existe una combinación de sucesos que la inteligencia de un hombre no sea capaz de explicar, al igual que nada resulta más engañoso que un hecho evidente"
Sherlock Holmes (Arthur Conan Doyle)

Jack Reacher sentado en un bar. Una chica, Sandy, se le acerca, insinuándose. Cuando él le dice que no tiene suficiente dinero para pagarle, ella se ofende, diciéndole a su novio que la ha llamado puta. “Zorra”, matiza Jack. El novio, cómo no, y los cuatro “hermanos” de la chica retan a Jack a una paliza en el callejón. Hasta ahora todo es (demasiado) previsible. Pero al salir, el novio le dice a Sandy que vuelva adentro, y ella contesta “me gusta ver la sangre”. A lo que Reacher responde, para dejar atónita a la audiencia, con una incisiva “bueno, eso porque significa que no estás embarazada”.

¡Ah! Muchos pensarán que la frase está fuera de lugar. Pero no, no es eso. Es, en realidad, un claro ejemplo de cómo, por fin, Tom Cruise se ha dado cuenta de que es necesario reinventarse. ¿Quién hubiese jurado hace tan sólo un par de años que oiríamos estas palabras salir de la boca del consagrado actor, ahora en horas bajas? Nadie. Seguro. Pero ahí está, jugándoselo todo a una última carta. Y sí, sale victorioso. Es lo que necesitaba tras años de fallidos intentos de volver a ser el que era (sí, Misión imposible: protocolo fantasma - Brad Bird, 2001 – fue un gran éxito de taquilla… pero hay que reconocer que contó ya con mucho refuerzo para su personaje, empezando por un Jeremy Renner que le quitaba bastante protagonismo), o queriendo arriesgarse con papeles que no le iban demasiado, como el fallido proyecto de Michael Mann en 2004, Collateral (nadie se cree a Cruise de asesino, y menos canoso).

Así que aquí, por fin, se ha topado con el personaje perfecto: Jack Reacher, ex-militar que vive por encima de la ley, asesino implacable que sólo persigue a los malvados. Un caballero oscuro en toda regla, vamos: el héroe que todos se merecen, pero no el que necesitan. Por tanto, el espectador, nosotros, seguiremos viendo en la pantalla a uno de nuestros actores favoritos, pero nos daremos cuenta de que ha sabido madurar, como también nosotros hemos hecho. Con una interpretación impecable, Cruise borra completamente la característica sonrisa que tantos éxitos le ha ayudado a cosechar y se centra en mostrar a un hombre de mirada dura, con un rostro muy poco expresivo, reflejo sin duda de una persona inteligente, e irónica. Un personaje a caballo entre un detective del cine noir de los años cuarenta, desconfiado, altanero y perspicaz (eso sí, la gabardina y el sombrero se sustituyen por una cazadora de cuero marrón), y el agente 007 mostrado en la última película de la saga, Skyfall (Sam Mendes, 2012), mucho más humano pero, por encima de todo, el agente secreto de Ian Fleming.

Dicho todo esto, no es de extrañar que Jack Reacher sea, ante todo, un espectáculo hecho a medida para el resurgir de la estrella.

De hecho, una de las pocas cosas destacables del film es, precisamente, la incógnita e infrecuente atracción que nos plantea este personaje. Sabemos que la película está basada en el libro “One Shot”, el noveno de la saga, y se dice que el traslado a guión y la realización es muy fiel a la novela original (personalmente, no estoy familiarizada con las novelas de Le Child, me disculparán).

Por tanto, la presentación de Jack Reacher es precipitada, con toda una nebulosa de confusión y secretismo que le rodea, pero que realmente beneficia a Tom Cruise para alejar aún más, si cabe, a su personaje (eso sí, la aureola de misterio se alarga demasiado…. recordemos que se trata de un ex-marine, no de un multimillonario con una “bat-cueva”). Así que básicamente estamos ante una película de acción bien resuelta, entretenida y que deja buen sabor de boca, con algún toque de comedia (de thriller lo mínimo, la verdad), y con las típicas persecuciones de coches, una investigación sencilla que, por supuesto, no lo será tanto, chico-conoce-a-chica, buenos que son malos pero que son buenos, etc etc. Pero con un personaje principal que se pretende sea tan poco político como el Dr. House (House, David Shore, 2004-2012).

Quizá el gran talón de Aquiles de la película lo encontremos precisamente en la necesidad de su director de convertirla, sí o sí, en un blockbuster en toda regla. La escena inicial nos hace esperar lo peor (pero en cuanto aparece en escena Tom Cruise, todo mejora, no hay que preocuparse). Y es que una música demasiado grandilocuente (que acompañará al resto de escenas consideradas “clave” de la película, y que le hace un flaco favor al suspense que quiere crearse) acompaña una presentación que nos hace temer se quiera pensar en poner esta Jack Reacher a la altura de (o peor, homenajear) Harry el sucio (Dirty Harry, Don Siegel, 1971), con un montaje que en lugar de confundir al espectador, como se persigue con toda seguridad, más bien le aburre. A partir de esta escena, el juego del director de equilibrar el suspense con eso de querer tocarnos la fibra sensible no funciona bien (esa secuencia de la abogada explicando la vida de las víctimas del francotirador es sentimentalismo barato, un pegote innecesario), más queriendo presentar a un antihéroe como Jack Reacher. Así que en ocasiones, el guión firmado por él mismo ambiciona el riesgo (como con la frase descrita al inicio del texto), pero sin querer dejar de ser políticamente correcto en la mayoria del metraje. Por tanto, estamos ante una película que, lejos de dar rienda suelta a la personalidad del protagonista, parece que esté continuamente reteniéndole para que no haga nada peor, nada que pueda comprometer demasiado a la recaudación de la película. Y si a esto le sumamos que, como buen blockbuster americano, el guión debe explicar, incluso más de una vez, todo lo que pasa en realidad, estamos ante un film bastante previsible. Además, el papel de la abogada, interpretado por la infravalorada Rosamund Pike, se queda en el de una mujer que a veces nos parece brillante y otras, simplemente mema. Así, sin término medio. Y qué decir de cómo malgastar el talento de Richard Jenkins con un papel muy inferior a sus posibilidades, o de Werner Herzog. Jack Reacher no necesitaba ni tan siquiera el soporte de un Robert Duvall que, este sí, borda su personaje. Tom Cruise es reclamo suficiente. Eso sí, tenemos que darle la oportunidad de demostrar que puede meterse en la piel de alguien que no nos caería demasiado simpático en la vida real.

Pero, repetimos, el resultado final es más que decente. Al fin y al cabo, es sólo la segunda película que dirige Christopher McQuarrie, y ya se piensa en él como director de Misión Imposible 5. Eso sí, si en algo acierta de lleno y hay que reconocérselo, es en la forma de rodar escenas de lucha cuerpo a cuerpo. De risa quedan las de Christopher Nolan y su El caballero oscuro: la leyenda renace, en comparación. En definitiva, una película correcta, delicia seguro de palomiteros varios, algo decepcionante para quien busque un thriller puro, pero con un Tom Cruise que hace subir el nivel, y que sin duda es el responsable de que ya se esté pensando en un nuevo héroe, más acorde a nuestros tiempos, y por tanto una nueva saga.

TRAILER:



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Comentarios sobre este artículo

  1. [...] de registro – y sin embargo no le funcionó en taquilla – su poco simpático papel de Jack Reacher) es base suficiente para hacer creíble y emocionante una historia que ya hemos visto más de una [...]

  2. […] de registro – y sin embargo no le funcionó en taquilla – su poco simpático papel de Jack Reacher) es base suficiente para hacer creíble y emocionante una historia que ya hemos visto más de una […]

  3. […] ya desde su génesis, algo que es compartido en los mismos términos con sus protagonistas de Jack Reacher (Christopher McQuarrie, 2012) y Oblivion, films en los que él -el primero desde el marco del […]

  4. […] The Usual Suspects, Bryan Singer, 1995) y trabajando junto a Tom Cruise en dos films recientes: En la mira (Jack Reacher, Christopher McQuarrie, 2012) y Al filo del mañana (Edge of Tomorrow, Doug Liman, […]

  5. […] entrega cinematográfica del personaje creado por Lee Child. Si en la anterior aparición de Jack Reacher en pantalla nos encontrábamos con un ex policía militar que investigaba la […]

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