Lazzaro feliz

La fábula del lobo bueno Por Eduard Grañana

Fábula: Breve narración en prosa o en verso de un suceso de cuya ocurrencia se desprende una enseñanza para el lector, llamada moraleja (...), se trata pues de un género didáctio mediante el cual suele hacerse críticas de la costumbre y los vicios locales o nacionales, pero también de la naturaleza humana en generalDiccionario de retórica y poética, Helena Beristain

Lazzaro feliz (Lazzaro felice, Alice Rohrwacher, 2018), no es más que eso, una fábula. Una fábula que Rohrwacher crea a partir de una historia real que se vivió en la Italia de comienzos de la década de los ochenta y que la autora sitúa en la aldea abandonada de la Inviolata. Allí, una aristócrata venida a menos, la Marquesa Alfonsina de Luna (Nicoletta Braschi), tiene reclutados a un grupo de trabajadores que viven y trabajan en condiciones de esclavitud, desconocedores del mundo que les envuelve. Tal y como da comienzo el filme, uno puede pensar que nos encontramos anclados en alguna parte del siglo XIX. Los protagonistas y durante un tiempo los propios espectadores, desconocen que tras aquellas tierras que trabajan y malviven, existe un mundo donde los niños están escolarizados y los trabajos son remunerados. La marquesa, por su parte, aún consciente de los cambios legislativos que ha sufrido el estado italiano, también ignora (aunque ella lo hace por su propio beneficio) la prohibición de la aparcería y continúa con la explotación de sus trabajadores, reconociendo incluso, que su libertad supondría hacerles conscientes de su propia condición de esclavos. Este espacio de aspecto decimonónico pero que forma parte de un avanzado siglo XX, se convierte, en cierto modo, en una especie de caverna platónica, donde cualquier reflejo exterior (como la simple luz que emite una antena de telefonía móvil) será visto como un ente extraño y en donde la descripción del mundo verdadero (como la existencia de la escolarización de los niños o la existencia de salarios) por parte de las autoriades cuando liberan esta comunidad tras saltar a la luz este encarcelamiento, son recibidas por esta pequeña comunidad con burlas, de la misma forma que en el mito platónico aquel hombre que se escapa de la caverna y regresa, recibe la burla de los otros cuando enumera lo que ha visto fuera.

En este grupo se encuentra Lazzaro (Adriano Tardiolo), un joven bondadoso que a los ojos de los espectadores puede recordarnos a un sin fin de personajes literarios o cinematográficos, como al personaje que Dostoiesvki creó para su obra El idiota. Bondad de la que se aprovecharán aquellos que forman parte de su comunidad y también aquellos ajenos a esta, como el hijo de la marquesa, Tancredi (Luca Chikovani), el cual, busca en él, un acercamiento humano que parece no encontrar en su propia familia. Con la llegada de las autoridades todo aquel mundo se desvanece y aquellos prisioneros por fin pueden salir de su caverna. No es el caso de Lazzaro, el cual, justo cuando todas aquella comunidad es desalojada, él se encuentra sumido en una profunda inconciencia tras caer de un precipicio. Una inconsciencia donde el tiempo deja de correr para él, pero no para el resto del mundo.

 Lazzaro feliz 2018

Comienza así la segunda parte del filme, donde lo fantasioso se hace más pantente y por ende, la presencia de la fábula. No nos ha de extreñar que sea un lobo, animal protagonista de muchas fábulas populares y presente ya desde un comienzo del filme, aunque no de forma física, el que despierte a Lazzaro de su letargo. Un lobo que queda emparentado con el propio Lazzaro y que nos recuerda en todo momento al lobo protagonista de una historia que un personaje del filme nos cuenta: el viejo lobo que los humanos temían sin motivo. Es en esta parte, en la que el protagonista se introduce en la Italia actual, la Italia gris que se encuentran en las afueras de Milán, Turín o Civitavecchia (localizaciones de esta segunda parte) pero que podría ser cualquier ciudad occidental. En este viaje, nuestro héroe se reune con viejos conocidos de su antigua comunidad, como la propia Antonia (Alba Rohrwacher) que ante la presencia de un Lazzaro todavía juvenil, se arrodilla como si de un santo laico se tratase o con un adulto Tancredi, esta vez interpretado por Tommaso Ragno, además de otros personajes nuevos como Último (Sergi Lopez) la figura central de esta nueva comunidad. Durante este viaje, los elementos angonales, propios de las fábulas, nos mostrarán una serie de oposiciones que forman parte de nuestro mundo. La bondad de un personaje como Lazzaro junto a la comunidad de la que forma parte, frente al capitalismo salvaje en el que estamos sumergidos, es la principal muestra de este discurso antitético propio de este tipo de historias populares. Y es que si este antagonismo entre estas dos visiones del mundo queda tan amplificada, será gracias al extraordinario trabajo realizado por Adriano Tardiolo en su papel de protagonista, donde bajo su sensillez, se esconde todo un mundo complejo que nadie de los que le rodean parece llejar a comprender por completo.

 Lazzaro feliz Alice Rohrwacher

La fabula encuentra su raíces en las corrientes filosóficas del cinismo y del estoicismo y sus características no solo están patentes en la propia historia, sino en sus personajes y de forma particular, en su protagonista. Como a Diógenes, a Antístenes o a Zenón, la emancipación de los placeres mudanos, es lo que dará libertad al grupo de personajes que envuelven a Lazzaro, y es que, aún malviviendo dentro de un depósito abandonado terminan encontrando la felicidad de la misma forma que la encontró Diógenes cuando vivía en el interior de su tinaja.

El final del filme no será otra cosa que el resulatado final de las decisiones que cada personaje haya tomado de forme libre y que coincidirá con la lección moral. Aunque como dice Juan Carlos Dido a propósito de la fábula: el fabulista no da normas de conducta para que adopten los lectores (…) El fabulista no dice: hagan esto. Sólo plantea: esto sucede entre las personas: reflexionen 1 Pues eso, reflexionemos.

TRAILER:

 

  1.   DIDO, Juan Carlos (2009). “Teoría de la fábula” en Espéculo. Revista de de estudios Universitarios. Universidad Complutense de Madrid (Madrid) (Consultado: 30-11-18) en: https://webs.ucm.es/info/especulo/numero41/fabula.html.
Share on FacebookTweet about this on TwitterGoogle+Email to someone

Comentarios sobre este artículo

  1. […] en Cannes que ya tenía la película en su haber. Algo similar ya se dio en la edición de 2018 con Lazzaro feliz (Lazzaro felice, Alice Rohrwacher), que cosechó el reconocimiento de ambos jurados de Sitges (joven […]

  2. […] Lazzaro feliz (Lazzaro felice). Alice Rohrwacher, Italia, 2018 […]

Comenta este artículo

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>