Pixels

Una moneda, tres vidas Por Ignasi Ferrer

Hace algo más de 40 años, en 1974, se mandó al espacio un mensaje ideado por Carl Sagan y Frank Drake. El Mensaje de Arecibo, llamado así para conmemorar la remodelación del radiotelescopio de Arecibo (Puerto Rico), se dirigió al objeto número 13 de un cúmulo de estrellas llamado M13, situado en la constelación de Hércules, a una distancia de unos 25.000 años luz y formado por 400.000 estrellas. Este mensaje contenía información del Sistema Solar, el planeta Tierra y la humanidad en general.

El 21 de agosto de 2001, aparecieron unos círculos en unos campos de trigo cerca del radiotelescopio de Chilbolton, en Hampshire, Inglaterra. Y justo un año más tarde, se repitió el mensaje en unos campos cerca de Sparsholt. Lo que algunos identificaron como una broma, otros lo interpretaron como una respuesta al mensaje de Arecibo. Sobre todo porque en lo que se denominaría el Mensaje de Chilbolton, algunos conspiranoicos creyeron identificar un código binario en uno de los círculos con un mensaje parecido al ideado por Sagan y Drake.

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Aprovechando el cortometraje homónimo de Patrick Jean (2010), Chris Columbus, Tim Herlihy, Tim Dowling y Adam Sandler han reinventado el Mensaje de Arecibo, sólo que en este caso lo que se mandó en 1982 al espacio fueron muestras de la cultura popular (películas, partidas de videojuegos, música…). Un mensaje que se ha malinterpretado y ahora la Tierra es atacada por una raza extraterrestre que ha aceptado el reto de enfrentarse a los humanos tomando la forma de videojuegos clásicos. Una amenaza de la que se percata el conspiranoico de Ludlow (Josh Gad) cuando graba por error el mensaje que mandaron los alienígenas a través de la televisión mientras grababa un capítulo de One tree hill en una cinta VHS.

Ludlow vive en permanente estado de paranoia, convencido que el gobierno le espía para frenar sus investigaciones que podrían afectar la seguridad nacional. La mayoría de sus investigaciones son lo que comúnmente se denominan conspiranoias, pero como Ludlow afirma, a veces algunas se cumplen. Gracias a su obsesión por los sistemas analógicos, más difíciles de rastrear, ha contactado con el mensaje alienígena.

Pixels se constituye como un contenedor de recuerdos. No sólo aparecen videojuegos clásicos, sino también personajes de la cultura popular.

Por esta razón, los alienígenas se comunican a partir de vídeos en los que Ronald Reagan, una jovencísima Madonna, Hall and Oates o el Ricardo Montalbán y Hervé Villechaize de El hombre de la pistola de oro (The Man with the Golden Gun, Guy Hamilton, 1974) son utilizados para mandar sus amenazadores mensajes. Chris Columbus aprovecha la nostalgia como motor para llevar a cabo la historia, pero que a la vez aprisiona la narración restringiéndola a un público principalmente adulto, capaz de identificar la mayoría de referencias que atesora la película. Los más jóvenes y cualquier profano a los videojuegos puede sentirse fácilmente desubicado ante una propuesta que no es apta para niños por el lenguaje soez que emplean algunos personajes.

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Una de las principales dificultades de la película es su hibridación de géneros. No queda claro si es una comedia, una comedia romántica o ciencia ficción. Probablemente, que el libreto lo firmen tres autores ha perjudicado el tono, encontrando en Adam Sandler y Kevin James dos de sus principales obstáculos. Ambos actores condicionan demasiado una narración torpe y previsible que encuentra en su lucha contra Pac-Man, usando las calles de Nueva York como el laberinto del juego, su mejor secuencia. Estimulante e intensa, sólo es igualada durante el resto de la película por unos efectos visuales fantásticos y las intervenciones de Josh Gad, el actor más en forma y cuyo personaje experimenta mayor variedad de registros mientras que Sandler y James se mantienen bastante planos. Además, Peter Dinklage y Michelle Monaghan no consiguen entrar en el juego.

Pixels envilece el mundo de los videojuegos convirtiendo los héroes del pasado en los villanos del presente.

Nuestras creaciones se han rebelado y, por fin, esas habilidades aparentemente inútiles que muchos gamers han atesorado durante años resultarán productivas. Sólo cabe esperar que si alguna especie alienígena recibe el mensaje de Arecibo, no malinterprete su contenido o evalúe nuestras debilidades para aprovechar la ocasión de atacarnos. Y si así lo hace, espero que tengamos a nuestros mejores gamers preparados para hacer frente a la futura amenaza.

TRAILER:

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Comentarios sobre este artículo

  1. […] diferencia de obras como The Big Bang Theory (Chuck Lorre, Bill Prady, 2007-) o Pixels (Chris Columbus, 2015), más interesadas en la etiqueta friki que en su contenido, la película […]

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