Terminator Génesis

Nuevo y obsoleto Por Ignasi Ferrer

Probablemente, Arnold Schwarzenegger sea uno de los personajes del panorama cinematográfico con una de las mejores biografías de Twitter. “Former Mr. Olympia, Conan, Terminator and Governor of California. I killed the Predator. I told you I’d be back” 1. Terminator Génesis supone cumplir con su palabra. Sí, el Terminator ha vuelto, pero este reboot de la saga está obsoleto (por mucho que el personaje de Arnold se encargue de repetir lo contrario a lo largo de la película). La realidad es que este producto de marketing es fallido en su objetivo de relanzar la saga. Parece más un mash-up de las cuatro películas con el único propósito de hacer una pequeña limpieza estética. La estructura y la planificación de las secuencias es tan parecida a las anteriores entregas que apenas aporta nada nuevo.

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Y esta falta de distanciamiento convierte Terminator Génesis en una sombra de lo que fue la saga original (Terminator Salvation – McG, 2009 – a parte).

Lejos queda la mitología que James Cameron articuló en esas dos primeras partes, convertidas en grandes clásicos del cyber-punk. Un trabajo obsesivo e innovador que ya nos avanzaba los peligros de ceder nuestra existencia a las máquinas. En cambio, Alan Taylor no puede reprimir una secuencia bastante larga en el que varios personajes están interactuando con su teléfono móvil o Tablet sin levantar la vista. Tópico y carente de fuerza, es uno de los ejemplos más claros de cómo se ha rebajado el tono de la narración. Se ha pasado el subtexto al primer plano para hacerla más accesible para un gran público. Y esto, que parece una creación más propia del departamento de marketing, convierte Terminator Génesis en una película demasiado artificial. Hasta los androides, ahora diseñados por ordenador, parecían más creíbles en las primeras entregas.

TErminator Génesis 1

Sin embargo, han sabido plantear dos ideas interesantes. Primero, la rápida evolución y adaptación al medio de la máquina respecto al hombre. Una idea prometedora que se queda en una simple pincelada, una idea que además se nos muestra por un exceso de verbalización que limita las posibles interpretaciones de la película. Falta libertad creativa que a su vez acota la capacidad interpretativa del espectador.

Segundo, plantea la interesante pregunta: ¿puede una máquina desarrollar sentimientos? La clave radica en la relación del T-800 (Schwarzenegger) con Sarah Connor (Emilia Clarke), a quien protege desde que ésta era una niña y ella ha terminado por llamarlo abuelo. Aquí apreciamos que el T-800 no se comporta como un guardaespaldas, sino que parece más un padre sobreprotector. Si bien el sentido del orden y el deber se parece al de una máquina, sus actitudes le muestran más próximo. Hasta sonríe. Esta hipótesis se refuerza cuando Sarah descubre que el T-800 guarda unas fotografías suyas. ¿Sentimientos o un simple acto programado? En este segundo caso, se agradece que hayan optado por sugerir antes que explicar.

Lamentablemente, estas dos reflexiones se pierden en una narración fría. El Terminator de Alan Taylor carece de alma e incluso de originalidad.

Se agradece la apuesta por variar la narración hacia una cierta linealidad empezando la historia por el futuro y la guerra contra las máquinas para ver como envían al soldado Kyle Reese al pasado. Terminator es tan conocido en la cultura popular que empezar de un modo diferente podría haber quedado absurdo. Pero Taylor lo desarrolla de una manera tan tópica y tan ligada precisamente al imaginario del T-800 original que pierde fuerza casi al mismo tiempo que empieza la película. A esto se le suma una elección de casting bastante cuestionable. Emilia Clarke, alejada de su papel de Daenerys Targarien en Juego de Tronos (Game of Thrones, David Benioff, D.B. Weiss, 2011-),  se ve desbordada por una mala revisión del personaje de Sarah Connor. En esta ocasión, se nos presenta como una mujer preparada para luchar contra las máquinas que vienen a por ella, pero a la vez está programada en cierto modo para ser la madre de John Connor por lo que buscará, como si fuera una obligación, cumplir su destino con Kyle Reese. Mientras la Sarah Connor de Linda Hamilton evolucionaba de una mujer frágil y superada por las circunstancias a una mujer fuerte, la Sarah de Emilia Clarke parece desandar ese camino. Esta involución del personaje, siempre cobijado por una figura masculina más fuerte, es la ocasión perdida de revalorizar un personaje femenino fuerte y autosuficiente.

Siguiendo con el casting, Emilia Clarke no es la única que está mal. Ni Jai Courtney, en su papel de Kyle Reese, ni Jason Clarke como John Connor terminan de encajar en el papel. Hasta el propio Arnold, que ha interpretado el personaje cuatro veces, está plano y caricaturizado en una especie de T-800 simpático al que han enseñado a sonreír, pero cuya sonrisa se torna en una fea mueca. Un running gag que repiten hasta la saciedad en un producto falto de ideas y cuyas frases lapidarias no tienen apenas fuerza e incluso están metidas con calzador como el mítico “come with me if you want to live” 2 o el “I’ll be back” 3 que por esperado llega tarde.

Terminator Génesis falla en su propósito de actualizar la saga y termina convertido en una especie de batiburrillo de confusos saltos en el tiempo con el único objetivo de generar giros dramáticos cada vez más previsibles. Claro que viendo los trailers y pósters oficiales, sorprendente sería que la trama no fuera previsible. Pocas cosas se pueden salvar. Una de ellas los efectos visuales, destacando la lucha entre los dos T-800 interpretados, gracias a la magia de los ordenadores, por un joven Arnold contra el Arnold de la actualidad. Y sí, el T-800 está viejo y, como dice el abuelo, no obsoleto, pero Terminator Génesis sólo sirve para reafirmar la calidad de esas obras visionarias que un James Cameron en estado de gracia estrenó en 1984 y 1991.

TRAILER:

  1. Traducción: Antiguo Mr. Olympia, Conan, Terminator y gobernador de California. Maté al Predator. Os dije que volvería.
  2. Traducción: ven conmigo si quieres vivir
  3. Traducción: Volveré
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Comentarios sobre este artículo

  1. Alberto Conde Castro vía web:
    Jpoder, jisjisjiss eso si que no lo sabia, lo de la escena post creditos, jsijsis. Gracias por el aviso. Creo que vosotros sois los primeros en informar sobre ello hasta el momento.

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