Las películas destacables del 2013

Por VV.AA

Aprendió a pensar pero no supo ya volar, porque había perdido el amor al vuelo y no hacía más que recordar los tiempos en los que volaba sin esfuerzo.París era una fiesta (Ernest Hemingway, 1964)

Como el año pasado, volvemos a seleccionar las películas que más nos han llamado la atención en el 2013 cinematográfico. En esta ocasión hemos tenido en cuenta cualquier tipo de estreno comercial, ya sea en cines o en lanzamiento directo de DVD/VOD. Excluimos el visionado único en festivales por la sencilla razón que no todo los participantes pueden visitarlos con la asiduidad que otros sí lo hacemos. El espíritu de esta lista es configurar una especie de catálogo en el que todos formamos parte. ¿En qué puntos, energías y sentimientos nos encontramos cada uno con su individualidad, su mirada y su sensibilidad?  Y cómo eso acaba proyectándose en la web, dando algo al lector en el que todos somos partícipes. En consecuencia, me gusta pensarla como una bonita ilustración de lo que fue el año 2013 en Cine Divergente.

A la lista final han contribuido, aparte de servidor, Aarón Rodríguez, Arantxa Acosta, Belén Sagredo, Christian G. Carlos, Fernando Solla, Jose Cabello, Laura del Moral, Marco Antonio Núñez y Pablo S. Blasco. A todos ellos infinitas gracias por haber sido tan generosos con nosotros. También a los que han declinado participar pero han dejado su impronta en nuestra web. Y como somos gente que nos gusta siempre mirar hacia el futuro, nuestro agradecimiento especial a aquellos que continúen en nuestra compañía.

Y quizás sea un reflexión excesivamente personal, pero me parece avistar que Las películas destacables del 2013 parecen establecer un diálogo entre ellas. He querido preguntarme qué nos dicen respecto al 2013, cinematográficamente hablando. Es como si estuviésemos en un permanente día de resaca. Ha estado muy patente lo dionisiaco, el despilfarro y lo frívolo como sustancia en la que los personajes han navegado, no siempre con fortuna.  La fiesta y su reverso oscuro, el vacío revelado entre el exceso. Así encuentran un vínculo común films tan diferentes como La gran belleza, Spring Breakers y El gran Gatsby. En realidad, frente a la plasmación gráfica de cualquier veleidad ahogada en lo festivo con tono elefantiásico, los films exploraban algo que se ha perdido, algo oculto como una especie de sortilegio. Las máscaras sociales de lo maravilloso perdían poco a poco sus colores chillones para ir desnudándose. En esa sustracción poco a poco el espectador se iba encontrando con lo sublime, esa gran belleza de Sorrentino o el amor secreto de Gatsby. Aunque podía darse el efecto contrario y toparnos con un progresivo descenso a los infiernos como en Spring Breakers o en Sólo Dios perdona. Así, los personajes efectúan una especie de viaje iniciático que no es más que una forma de retorno. Pero sin tener muy claro cuál es nuestro destino, por mucho que los films configuran cierto fatum ineludible y predeterminado (también patente en La vida de Adèle o Amor en el ámbito de las relaciones amorosas marcadas por un final trágico). Parecen decirnos lo perdidos que estábamos en tiempos de bonanza y felicidad frente al triste panorama que vivimos en la actualidad.

Sin embargo,  otros films han preferido prescindir de estos océanos de lo fatuo y profundizar y concentrarse en aquello que nos sustenta, nuestras relaciones afectivas y nuestra constitución como seres que amamos. Quizás con demasiada intensidad, un fuego en nuestras yemas que encuentra lo erótico como energía incendiaria. La de La vida de Adèle, claro. ¿Pero no hay un erotismo pirómano en la relación latente que se describe en The Master y Sólo Dios perdona? Por no hablar de la grotesca y pornográfica relación erótica que establecen los sádicos villanos de The Act of Killing con la violencia. Y los resultados son previsibles, la tragedia con su aros infaustos. Las muertes acumuladas en la ¿conciencia? de The Act of Killing, pero también el acto de amor final de Amor, como ilustrativos ejemplos.

En este yermo marasmo de profunda desazón, una nota positiva, siempre tiene que existir entre tanta desdicha, la de Tú y yo, que explora también las rutas de iniciación y la consolidación de los afectos, pero para encontrar lo mejor de nosotros mismos. Esa incorpórea esencia de la naturaleza humana, que yo, iluso, creo encontrar aquí, en el encuentro con el Otro. ¿Merece la pena tanto sufrimiento?

Esa forma de transpirar la aflicción en espacios fantasmagóricos y tenebristas como los de Sólo Dios perdona o Érase una vez en Anatolia. O ese espacio urbano hipnótico y alucinado cuando se cierne la noche en las dos citadas, junto a Spring Breakers o La gran belleza nos llevan a largometrajes que han escapado de la dictadura de la palabra, del guión escrito. Y han basado su vehemencia y su poderío a través de la fuerza en bruto de la imagen. Puestas en escenas apabullantes y absorbentes las de The Master, Sólo Dios perdona, Érase una vez en Anatolia, La gran belleza o Spring Breakers, que en los casos de Paul Thomas Anderson, Nicholas Winding Refn, Paolo Sorrentino o Nuri Bilge Ceylan (o el emotivo retorno de Bertolucci), directores estimadísimos en esta web, con sus últimos largometrajes han hecho revalidar nuestra adhesión por estos creadores que han saltado sin red y que han sido profundamente honestos con su lugar como autores con un universo propio, al que han expandido con gran fuerza y vigor. Nuestro reconocimiento, patente en esta lista. Y voy a negar la cita de Hemingway, que se puede aplicar a lo desarrollado en algunos de los films convocados (mi querido Gep por ejemplo), pero que en nuestro caso, por la forma en que nos han hecho pensar no hemos perdido el vuelo. Al contrario, hemos sido conscientes más que nunca de lo que nos proporciona el cine cuando se consolida de esta forma. 10 apuestas heterogéneas, 10 formas de amar el cine. Y 10 formas de volar.

Pinchando en los títulos respectivos tenéis acceso a los artículos sobre los films seleccionados.

Sólo dios perdona

También aquí:  Only God forgives: Imagen y reflejo.

Sólo Dios perdona seguramente sea la película del año. Con toda certeza será la más incomprendida, la que más rechazo o adhesión incondicional provocará. Y ello será en virtud de una radicalidad estética y honestidad artística, que la alejan de toda medianía y la citan con otros grandes títulos del milenio, igualmente polémicos, igualmente soberbios (Lynch, Von Trier, Noé, Carax, Bonello).

Sólo dios perdona top cd 2013

La gran belleza

También aquí: Sacro GRA y La gran belleza

O aquí: L’arbitro, Italian Movies y La gran belleza

La Gran Belleza es el territorio del tiempo perdido, de la inactividad gozosa, la incitación y las paradojas de una vida dirigida a lo imprevisto, o de otra definida por la monotonía y la repetición… Que acaso puedan ser la misma. Una oda, un lamento, un aria de hastío romántico en donde hay lugar para la extravagancia moderna, un retrato épico de un hombre y una ciudad, elegante, provocativa, hermosa, divertida y una grande tristezza. El amor, el sexo, la muerte, el arte, la soledad, la reflexión, emergen de las profundidades de esa Roma que se perfila al mismo tiempo grandilocuente y mundana.

La gran belleza top

Spring Breakers

Spring Breakers labra un estado narcótico y de ensoñación alucinatoria, porque el film se enclava en nuestro presente más inmediato al sustentarse bajo el postulado de la música electrónica. Pocos films rigen su médula por el componente sonoro como lo hace el film de Korine.

Spring Breakers top

Amor

También aquí:  Amour de Michael Haneke

O aquí:  Amor y Blancanieves

Amor debería haberse llamado Tabú, porque la muerte es el término que más veces podemos repetir sin mencionarlo. Y no solo no la mencionamos sino que evitamos pensar en ella, no sea que, sin pretenderlo, la llamemos y acuda a nuestra presencia.

amour top

The Master

De animales y personas. De personas que se creen dioses, y de dioses que se creen animales antes que personas. Paul Thomas Anderson consigue con The Master lo que parecía imposible: firmar una nueva obra maestra, tan inquietante, sorprendente e incisiva como su anterior Pozos de Ambición, pero profundizando aún más, si cabe, en sus personajes.

The Master top

The Act of Killing

La compleja singularidad del proyecto erige a The Act of Killing con un doble propósito; por una parte como documental de ficción, pero también como una ficción documental, compartiendo ambas facciones igual grado de trascendencia para la edificación final de la crónica. El quid radica en diferenciar la actuación de los bárbaros durante la persecución de comunistas, lo llamado documental de la ficción, de aquello que el espectador percibe dimanado de los actos propiamente representados y que involuntariamente rasga la atmósfera cuestionando la brutalidad de los hechos, mudando así hacia una ficción de base documental

the act of killing top

La vida de Adèle

Su puesta en escena decide fijar como medida el primerísimo plano mientras, en paralelo, extiende el tiempo de la película, que podría fluir indefinidamente, así como el tiempo de la escena, siempre más allá del concepto académico de “escena”. La película se convierte, de esta manera, en una afirmación de la materia, del movimiento de lo físico, como principal elemento comunicativo de la imagen.

La vida de Adèle TOP

Érase una vez en Anatolia

Érase una vez en Anatolia es una obra que crece y crece después de su visionado. Sus personajes y el misterio que éstos acarrean persigue a aquel que se ha sumergido en la intensidad de sus imágenes. Si es que la película termina, muere en nosotros; el relato no se cierra y la trama nunca se acaba de desvelar. Todos ellos sobreviven más allá del fundido en negro.

Érase una vez en Anatolia TOP

Tú y yo

Tú y yo es el voluntarioso gesto del retorno, de volver a los principios. No se trata desabrir el camino transitado por Bertolucci sino de aprehender desde esta obra de cámara la intensidad de hacer cine, volver a aquellos sueños de los agitados años 60 y 70 y volver a hablar de los sentimientos en su más llana, directa y profunda sensación.

Tú y yo Top

El gran Gatsby

En El gran Gatsby, a pesar del efervescente y atiborrado desenfreno e inevitable drama, lo que prima es la ilusión y la esperanza, en respuesta (o completando) los cuatro ideales bohemios de Moulin Rouge: Freedom, Beauty, Truth and Love.

El gran Gatsby

Listas individuales:

Arantxa Acosta

Sólo Dios perdona

Spring Breakers

The Master

Blue Valentine

Cruce de caminos

To the Wonder

El gran Gatsby

Stoker

El atlas de las nubes

Laurence Anyways

blue valentine

Blue Valentine

Manu Argüelles

Spring Breakers

Weekend

Tú y yo

La gran belleza

The Ballad of Genesis and Lady Jaye

Sólo Dios perdona

Las ventajas de ser un marginado

Stoker

The Lords of Salem

El chico del periódico

las ventajas de ser un marginado

Las ventajas de ser un marginado

Aarón Rodríguez

El gran Gatsby

Sólo Dios perdona

Spring Breakers

Mapa

The Lords of Salem

The Act of Killing

Django desencadenado

Searching for the Sugar Man

Lincoln

Expediente Warren: The Conjuring

The Lords of Salem

The Lords of  Salem

Belén Sagredo

La vida de Adèle

Antes del anochecer

Amor

The Master

Spring Breakers

Érase una vez en Anatolia

La caza

Synecdoche New York

Gloria

No

La caza

La caza

Christian G. Carlos

Érase una vez en Anatolia

Paraíso: Amor

La vida de Adèle

La gran belleza

Doce años de esclavitud

Wolf  Children

Tú y yo

The Act of Killing

La espuma de los días

Prisioneros

 Paraíso Amor

Paraíso: Amor

Fernando Solla

Sólo Dios perdona

La gran belleza

Prisioneros

Cruce de caminos

Blue Jasmine

El gran Gatsby

Much ado about nothing

Weekend

Dolor y dinero

prsioneros

Prisioneros

Jose Cabello

La gran belleza

La plaga

Bestias del sur salvaje

Amor

La bicicleta verde

Ayer no termina nunca

Ilusión

De jueves a domingo

Searching for the Sugar Man

El muerto y ser feliz

La plaga

La plaga

Laura del Moral

Tú y yo

La gran belleza

Érase una vez en Anatolia

Camille Claudel 1915

Blue Jasmine

Sólo Dios perdona

To the Wonder

Mud

Doce años de esclavitud

Bestias del sur salvaje

Camille Claudel

Camille Claudel 1915

Marco Antonio Núñez

The Master

Amor

Sólo Dios perdona

Tabú

The Act of Killing

Antes del anochecer

Django desencadenado

The Lords of  Salem

Mud

Spring Breakers

Tabú

Tabú

Pablo S. Blasco

The Master

La vida de Adèle

Tabú

The Act of Killing

Spring Breakers

The Ballad of Genesis and Lady Jaye

Amor

Después de Mayo

La noche más oscura

Antes del anochecer

 The_ballad_of_Genesis_and_Lady_Jaye

 The Ballad of Genesis and Lady Jaye

Samuel Sebastian

The Act of Killing

The Arbor

Crulic, camino al más allá

La piedra de la paciencia

Synecdoche New York

Amor

To the Wonder

The East

El impostor

La caza

To the wonder

To the Wonder

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