The Rover

La desidia del hastiado Por Arantxa Acosta

A partir del minuto cero en el que conocemos a Eric, un hombre al que de forma completamente circunstancial un grupo de maleantes le roba el coche, The Rover plantea una road movie. Seguiremos al decidido hombre en su búsqueda de venganza, acompañado de Rey, el hermano  de uno de los ladrones, con el que establecerá una extraña relación padre/hijo. Pero sobre todo, tal y como incluso se dejará entrever en una escena de la película (cuando no sabe si dejar su cruzada y simplemente recuperar el vehículo), lo interesante del film es concentrarse en seguirle en su necesidad de recuperar su preciada posesión, de forma tan obsesiva como desesperada. Porque únicamente cuando descubramos la verdadera razón por la que quiere conseguirlo, entenderemos plenamente al protagonista, a la desoladora condición que le rodea y la decisión que ha tomado desde hace años a la hora de vivir su vida entre tanta podredumbre y falta de ética. Una vez “la debacle” tiene lugar.

“La debacle”. Han pasado diez años tras ¿el suceso?, y su presentación es de lo mejor del guión: presente siempre en segundo plano, nunca sabremos qué ha ocurrido, ni cuál ha sido su repercusión a nivel mundial (¿podemos intuir se trata de la caída del capitalismo? Eric parece ser el único consciente de que el dinero “es sólo papel, no vale nada”). Pero lo que sí queda claro, y, de nuevo, siempre a modo de conclusión por parte del espectador pero nunca exponiéndose como desarrollo principal del argumento, es que a partir de entonces la civilización se ha polarizado entre “buenos” y “malos”, que se vive sin normas y sin ley (aunque sí existan a modo de escaparate, tal y como vemos en la escena con el policía/guardia). El uso de las armas se hace necesario para defender tus pertenencias. Nadie va a hacer ni decir nada, hagas lo que hagas con ellas. Se ha perdido el respeto por todo, y por todos. Sólo queda sobrevivir.

Si es lo que se quiere.

The Rover cd

Una puesta en escena desoladora, un avance frío, lento pero directo que plantea un futuro desolador – a base de encadenar conversaciones y poca acción – en los tonos ocre de un desierto también similar al de Young Ones y que nos recordará continuamente el por qué se ha llegado a una situación que no se permite conocer al espectador.

En realidad no es necesario saberlo.

Si hablábamos de que Young Ones utiliza como excusa para plantear un western la distopía sobre la escasez de agua, ahora The Rover utiliza la misma idea para plantear, como introducíamos, una desgarradora road movie.

De hecho, una de las mejores conexiones entre las dos películas es el concepto del uso del coche: en el primero es básico disponer un vehículo para ganarse la vida, más incluso que el agua; en el segundo, una señora plantea a Eric su estupefacción: “cómo puede ser tan importante el coche, en los tiempos que corren?”.

Pues porque, en el caso de The Rover, la verdad es que no lo es. Lo importante es que nos demos cuenta de a dónde vamos a llegar. “La debacle” no se conoce, sencillamente porque es posible ya estemos en ella.

the rover 1

The Rover presenta precisamente lo que su título sugiere: la peregrinación del hombre hacia un destino buscado, que puede o no llegar.

Guy Pierce convence construyendo un personaje turbador basado en sus silencios y la crudeza de sus actos (sean inofensivos o llenos de violencia), consecuencia de su incredulidad hacia el mundo. Y Robert Pattinson nos seduce, para nuestra sorpresa, con el enfoque otorgado a su personaje con un pequeño grado de discapacidad mental, creyéndonos completamente su condición entre inocente que confía en su captor y vengativo animal que no puede perdonar a una familia que le dejó abandonado en plena carretera.

La película puede evocar por supuesto a La carretera de McCarthy, pero quedarse en esta simple comparación puede meter a The Rover en un saco que no se merece. La película, una de las recomendaciones de Sitges 2014 por nuestra parte, refleja la mirada propia de un director que ya destacaba en Animal Kingdom (2010) la psicología de sus personajes y la cruda presentación de una historia que rezuma veracidad, incluso tratándose de una distopía (eso sí, bastante viable…). Lo dicho: lenta pero segura de sí misma, la película va dejando poco a poco poso en el espectador.

TRAILER:

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Comentarios sobre este artículo

  1. […] vivido sin prestarnos atención (como vimos en Young Ones – Jake Paltrow, 2014 – o The Rover – David Michôd, 2014 -, por ejemplo: no sabemos cómo hemos llegado a esa situación, pero […]

  2. […] también australiana The Rover, que pudimos ver en el Festival de Sitges 2014, bien podría ser la revisión actualizada del Max […]

  3. […] por el desenlace. El avance (además de los paisajes)  nos recuerda mucho a la recomendable The Rover (David Muchôd, 2014), que pudimos ver en Sitges 2014, y que en esencia no dejaba de ser, también, […]

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