La sombra del actor (The Humbling) y Manglehorn

Miedo a olvidar Por Arantxa Acosta

La sombra del actor (The Humbling). Director: Barry Levinson. EUA, 2014. Fuera de competición

Manglehorn. Director: David Gordon Green, EUA, 2014. Sección Oficial

Dos actores, dos escenarios y un mismo final, pero el miedo a ser olvidado que nos plantea Iñárritu en Birdman se convierte en La sombra del actor (The Humbling) en el miedo a olvidar, y en realidad es un punto de partida mucho más interesante. Porque olvidar significa perder los recuerdos y, por tanto, perder la identidad. Dejar de existir no sólo para los demás sino para uno mismo, y darse cuenta de ello en los pocos momentos de lucidez cada vez más escasos, debe ser terrorífico.

Pero existen dos formas de olvidar: la comentada, inconsciente, como consecuencia de una terrible enfermedad; o la forma consciente, enfrentándose a los fantasmas del pasado para poder seguir adelante. Como comentábamos, encontraremos la primera en La sombra del actor (The Humbling), adaptación de la novela de Philip Roth, y la segunda, en Munglehorn. Y las dos de la mano de un Al Pacino intenso, creíble… y único pilar de los dos films. Eso sí, un pilar con suficiente base para convertirlos en notables.

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The Humbling

El miedo a envejecer se afronta en La sombra del actor (The Humbling) en esta tragicomedia con tintes algo psicodélicos y con una estructura argumental que avanza como la ya citada Birdman (incluyendo inicio con el protagonista hablando “con su otro yo”) y que se apoya, también como la anterior pero aquí completamente, en su goloso personaje principal, Simon Axler. Un hombre en sus sesenta y muchos, aclamado y respetado por su carrera, que acaba por darse cuenta de que, tras años actuando, empieza a no distinguir entre realidad y ficción. Conoceremos qué le ha pasado desde que decidió lanzarse, literalmente, desde el escenario de Broadway hasta su vuelta al oficio, pasando por la temporal estancia en un centro psiquiátrico, la aventura con la adolescente hija de su mejor amigo y la extraña huída de una mujer que le quiere como asesino de su marido, alegando a la “experiencia” que éste ya ha adquirido en teatro. Y lo haremos de forma desordenada, saltando de presente a pasado, de imaginaciones cada vez más preocupantes a situaciones reales que podrían bien ser ficción, por lo absurdo de lo que reflejan (a destacar la escena, plano fijo, en el veterinario). Personajes estrambóticos rodean al ya excéntrico Axler para dificultarle la decisión que inevitablemente acabará tomando, con el fin de escapar a su locura (y a la que nos lleva en círculos, cada corte en el que nos es necesario asimilar la información, como el tren de juguete que recorre su casa), tejiendo una tela de araña que atrapa al espectador al representar de forma coral un guión crítico y cínico al que Pacino se aferra para autoparodiarse y crear un personaje aborrecible en muchos aspectos, pero tan encantador que nos ofrecerá la visión del por qué toda su historia se resume en el título del film: la humillación.

Así, el director firma una obra extraña y envolvente, que al igual que en Birdman, pero mucho más sugerente e íntima, entre las líneas de un guión tan incisivo como absurdo, la crítica a la industria está también presente, sin faltar tampoco la dirigida al público: la gota que colma el vaso para Axler es estar recitando a Shakespeare y que la mayoría de su público esté mirando el móvil. Así que quizá La sombra del actor (The Humbling) no nos abrume con su formato, pero Levinson consigue extraer, de nuevo (recordemos La cortina de humoWag the Dog, 1997), la mejor actuación de un Al Pacino que controla a su personaje y hace bailar al resto de actores a su compás, sin concederles, ni tan siquiera a la joven Greta Gerwig, un mínimo espacio que le pueda hacer sombra.

La sombra del actor (The Humbling), así pues, por su planteamiento a la hora de adaptar los tres actos de la novela de Roth, por su montaje, y por el papel de Pacino, es una de las mejores películas que hemos visto en Venecia 2014.

Manglehorn

Manglehorn

Pasamos a Manglehorn para encontrar, de nuevo, a un Pacino omnipresente en la piel de un hombre que, a pesar de dejarnos saber que se trataba de alguien importante dentro de su comunidad años atrás (gracias a las conversaciones entre diversos personajes de la comunidad), se esfuerza en pasar desapercibido, viviendo día a día, sin ilusión. Un hombre capaz de aislarse en su propio mundo para conservar, obsesivamente, el recuerdo de un amor ya perdido, e irrecuperable.

David Gordon Green se aleja de nuevo de las comedias que le han puesto en el punto de mira (SuperfumadosPineapple Express, 2008 – o El canguroThe Sitter, 2011) y plantea sobriamente la historia de Manglehorn, permitiéndose no obstante pequeños cambios de formato, como alguna escena granulada, con imágenes superpuestas, voz en off del protagonista, para representar el caos mental y confusión de un hombre que, años después de alimentar su obsesión, deberá obligarse a ver la belleza que ahora le rodea, y permitirse formar parte de ella. La propuesta planteada para alguna secuencia nos ha recordado a Spring Breakers (2013), pero es posible sea por contar con su director, Harmony Korine, como secundario de lujo, uno de los pocos que sí logran tener su momento de gloria (nos ha decepcionado lo poco aprovechado del papel de la cajera de banco… ¿para eso se necesita la participación de Holly Hunter?). Las escenas conjuntas Pacino/Korine son sin duda las más destacables del film.

Así que Manglehorn se sustenta exclusivamente por su actor principal, siendo el resto del film poco destacable si no contase con esta gran baza que es Al Pacino, y menos cuando se evoluciona poco a poco hacia un estado de típica tv-movie (entendiéndose como edulcoramiento gradual innecesario) que no nos acaba de convencer.

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Comentarios sobre este artículo

  1. […] y Burying the Ex para los amantes del género. Y por encima de todas, Hungry Hearts y The Humbling, que esperamos se puedan llegar a ver en algún momento en nuestros cines. A continuación […]

  2. […] nueva película de David Gordon Green –en realidad la penúltima, ya que ha presentado en Venecia Manglehorn (2014)–, da la impresión de que, según el dicho popular, los árboles no han dejado ver el […]

  3. […] especiales: El congreso, El hombre más buscado, Interstellar, Hungry Hearts, The Humbling, […]

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