Reality (Réalité)

Humor multi espacio temporal Por Arantxa Acosta

Clones. Personas distintas que dicen ser la misma. Un director de instituto al que le gusta vestirse de mujer e increpar a ancianos. Un jabalí que se traga una cinta VHS (de color azul, para ser más exactos). Un cámara que para dirigir su idea de película, y que sin embargo ya está rodada, o no, debe reproducir un grito gutural que sea capaz de convencer al productor, que a su vez puede estar hablando en persona y por teléfono con el susodicho. Una niña que es filmada para un film, a la que se le pide se duerma de verdad, tarde lo que tarde, para que sea más realista…

Perfecto. Esto es Reality (Réalité).

En verdad podríamos decir, sin equivocarnos en absoluto, que es Rubber (2010), Wrong (2012) y Wrong Cops (2013). Pero ninguna de ellas. Al menos en este plano espacio temporal. O quizá sí, porque los actores son los mismos, la recalcitrante música electrónica también, la fotografía y estilo de la puesta en escena no deja lugar a dudas. Pero no, no lo es. Porque Dupieux incluye un elemento que la eleva frente a todas ellas: se aleja del humor absurdo que gobernaba sus tres anteriores largometrajes, tan divertido como apto exclusivamente para verdaderos amantes de los Monty Phyton, para complementarlo, evolucionarlo con el que por ahora parece el tema del Festival, en lugar del de Sitges 2014: realidad y ficción, el mundo onírico entremezclado, para acabarlo de complicar y si así nos apetece, con una teoría sobre la existencia de un posible multi universo.

Reality (Réalité)

Claro, esto no es sencillo. O sí. Qué mejor forma de ponerlo en práctica que rodar Reality (Réalité) desde el punto de vista del subgénero de cine dentro del cine (el género aún no lo tenemos claro), dado que el séptimo arte es el único capaz ya de permitirnos realizar este particular encaje de bolillos. Porque encajar, encaja y, de hecho, Dupieux cuida hasta el más mínimo detalle para que no haya posibles agujeros de guión (otra cosa es que el vestuario cambie ligeramente de un plano a otro, como en OrigenInception, Christopher Nolan, 2010 -. ¿O también aquí es intencionado? No, esto creo que no. O sí). Así que tal y como lo vamos viendo, sí es posible que Waves, la película que va a rodar el cámara con toda su ilusión, ya haya sido rodada por él mismo… Y un largo etcétera de situaciones, a todo esto extremadamente hilarantes, que se van sucediendo sin conexión aparente hasta que todo queda ¿aclarado?

 Reality (Réalité) 2

Pero Reality (Réalité) también es el nombre de la niña, así que podríamos estar en todo momento dentro de su mente, viviendo junto a ella los sueños, o más bien pesadillas que está sufriendo al imaginar acciones protagonizadas por la gente del pueblo que conoce. Pero también podría ser que Reality (Réalité) fuese el centro de un universo que se desestabilizaría en caso de que ella desapareciese. Aunque también podría ser simplemente el personaje del productor. O el presentador local. O el médico. Por qué no.

Creo que con este texto realmente ayudo al lector a hacerse una opinión sobre el film. O no. O puede que en realidad, esta reseña aún no se haya escrito. O que haya tres versiones. En cualquier caso, su visionado debería ser imperativo. Si eres fan de Muchachada Nui, mínimo.

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Comentarios sobre este artículo

  1. […] mi balance en cuanto a films fuese un poco mejor si no hubiese visto bastantes en Venecia 2014 (Réalité, Goodnight Mommy, Burying the Ex…). Pero, tal y como anunciaba al inicio de este texto, soy de […]

  2. […] se ha bautizado estos días en la cola de entrada de prensa de  Sitges 2014 a las películas tipo Réalité (2014), de consumo exclusivo para los que somos un pelín freaks y nos reconocemos fans de los […]

  3. […] son varias: The Smell of Us, Heaven Knows What, Red Insomnia, Hill of Freedom, Birdman, Realité… y Burying the Ex para los amantes del género. Y por encima de todas, Hungry Hearts y The […]

  4. […] A Pigeon Sat on a Branch Reflecting on Existence, un film en el que no puede faltar ni el mismísimo Carlos XII entrando a un bar, no sin antes haber hecho abandonar el local a las mujeres y a los ludópatas. Imprescindible también si gustó Reality. […]

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