Listen Up Philip

La arrogancia del más débil Por Arantxa Acosta

Quizá porque me ha recordado mucho a mi forma de ser y actuar o quizá, simplemente, porque está muy bien definido, el Philip de Jason Schwartzman es uno de los personajes con los que más y mejor he conectado en lo que llevamos del Americana 2015. Y Listen Up Philip se ha convertido en otra grata sorpresa de este pequeño festival.

Que una persona sea fría y distante, que no muestre continuamente sus emociones, que intente salir adelante sin los demás, que no le importe dejar “amigos” por el camino, que no únicamente se enorgullezca de sus logros sino que se alegre de poder restregarle por fin a algunas personas que formaron parte de su pasado el hecho de que ha conseguido tener éxito… ¿se corresponde, irremediablemente, con la definición “ser egocéntrico”? No tiene por qué. Arrogante, puede ser, pero no egocéntrico. En realidad, y el director se encargará de demostrarlo, se trata de una persona que guarda mucho resentimiento hacia los demás, hacia la vida. Objetivamente, con o sin razón. Por lo que sea. Y su barrera de protección, su transparente coraza, le protege de seguir siendo decepcionado. Por supuesto, esa actitud le traerá consecuencias. A veces buenas, a veces malas. Pero las asume como daños colaterales.

Philip por tanto estará, aunque no lo busque conscientemente, toda su vida sufriendo. Y siempre se sentirá, y también estará, completamente solo. Philip es débil.Y tiene muy poca confianza en sí mismo.

Listen Up Philip juega con acercarnos a la intimidad de sus personajes desde la comedia, a veces con frases y situaciones extremadamente hilarantes, para avanzar en sus sentimientos y decisiones, muchas de ellas familiares para el espectador, equilibrando la balanza con situaciones extremadamente dramáticas.

listen up philip 2

Dado que Philip es escritor (y este es en el momento en el que todos quieren relacionar el film con Woody Allen, y más con la introducción anterior… pues decir que no, que el estilo de Ale Ross Perry se aleja, yd para bien, del del veterano cineasta), y en realidad está continuamente reinventando su vida para ser feliz – eso sí, sin llegar a conseguirlo-, es un acierto pensar que podríamos seguirle como si estuviésemos leyendo su biografía. De esta forma, el film avanza como si de la lectura de un libro se tratase. Voz en off, el narrador nos irá presentando a los distintos personajes, todos ellos relacionados con Philip, que se apoderarán del peso del film a medida que les llegue su momento.

Por tanto conoceremos a Philip, pero también a Ashley, la actual novia de Philip y que acompañaremos en su transformación y realización personal para no acabar dependiendo siempre del que parece (y sólo parece) un engreído integral; a Ike Zimmerman, un escritor en horas bajas que encuentra en Philip la inspiración para volver a intentarlo; y a Yvette y Melanie, otras dos mujeres que influenciarán en nuestro escritor para que acabe por darse cuenta de que la vida, nos guste o no, tiene que seguir siempre adelante.

Listen Up Philip centra su formato en el uso de primerísimos planos que ponen a prueba a actores como Schwartzman, destacando sus careos con una impresionante Elisabeth Moss…

… a la que admiramos aquí sobre todo en cómo resuelve, en pocos segundos, pasar de un sentimiento de triunfo al de arrepentimiento, culpa y soledad extrema, aguantando un plano que intenta meternos, casi literalmente, en su mente. En concreto, de este actor tan fetiche destacaremos el momento concreto en el que nos demuestra lo que arriba intentaba justificar: que él no es egocéntrico, sino que más bien está en perpetuo modo “postureo”. En la escena que queremos destacar se alegra cuando Ashley ha conseguido el trabajo que tanto ansiaba pero decide, de nuevo, auto-protegerse con su coraza de desdén y acaba por no decírselo, por no abrazarla y compartir con ella ese momento. Sólo hay que atender a la expresión facial de Schwartzman para comprender sus escondidas emociones…

Actores admirados por las nuevas generaciones pero también acompañados de veteranos como el siempre impecable Jonathan Pryce son la principal baza del film, además de un guión que consigue mantener nuestro interés al definir muy bien el carácter de todos los personajes, y que parece hecho a la medida de todos los actores citados. La casi constante cámara en mano nos ayuda a implicarnos en la historia, obligándonos a formar parte de ella (intención reforzada con el ya citado formato literario) y a no actuar como simples observadores. Y aunque alguna parte el metraje puede resultarnos de menor interés, es debido a estar visionando el pasaje de algún personaje con el que no conectamos tanto. En cualquier caso, absolutamente todo el film es disfrutable. Por las verdades que presenta, por la energía de su formato, por las actuaciones que se nos regalan. Listen Up Philip debería tener distribución en España, y espero que así sea.

TRAILER:

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Comentarios sobre este artículo

  1. […] con éste, su cuarto largometraje, realiza un giro considerable respecto a su anterior película Listen Up Philip (2014). En aquella ocasión el autor nos presentó a un exitoso escritor al que le aburre […]

  2. […] Listen Up Philip (Alex Ross Perry, 2014) […]

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