El visionario. El hombre que predecía la economía mundial

El peligro de conocer Por Arantxa Acosta

"Restate my assumptions: One, Mathematics is the language of nature. Two, Everything around us can be represented and understood through numbers. Three: If you graph the numbers of any system, patterns emerge. Therefore, there are patterns everywhere in nature. Evidence: The cycling of disease epidemics;the wax and wane of caribou populations; sun spot cycles; the rise and fall of the Nile. So, what about the stock market? The universe of numbers that represents the global economy. Millions of hands at work, billions of minds. A vast network, screaming with life. An organism. A natural organism. My hypothesis: Within the stock market, there is a pattern as well... Right in front of me... hiding behind the numbers. Always has been."Pi, fe en el caos (Pi, Darren Aronofsky, 1998)

El cine puede descubrirnos las grandes mentes de la Historia. Muchas veces para ensalzarlas, algunas otras para cuestionarlas. Seres extraordinarios o farsantes, lo importante es que el espectador pueda crearse una opinión más o menos realista de un personaje que, al fin y al cabo, es o fue también un ser humano como nosotros. Si recientemente se nos presentó la edulcorada historia del físico Stephen Hawking en La teoría del todo (The Theory of Everything, James Marsh, 2014), o la algo limitada – por centrarse mucho más en la historia del espionaje y la definición de “buenos” y “malos” –  del matemático Alan Turing en The Imitation Game (Descifrando Enigma) (Mortem Tyldum, 2014), así como el arrogante Jordan Belfort de El lobo de Wall Street (The Wolf of Wall Street, Martin Scorsese, 2013), ahora la gran mayoría descubrimos a Martin Armstrong, un analista económico cuyos aciertos son tan precisos que dejan boquiabiertos a un espectador que no puede evitar compararlo con el Nostradamus de turno… pero también con el Maximillian Cohen de Darren Aronofsky. De hecho, parece ser que incluso el propio Armstrong fue preguntado pro la película durante uno de los numerosos juicios a los que tuvo que enfrentarse por supuesto robo y obstrucción.

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Cohen descubría en el número pi y la proporción áurea los ciclos de la bolsa. Armstrong también ha descubierto que puede predecir ciclos económicos (incluso guerras o grandes acontecimientos) a través de ese número “mágico” de la naturaleza, combinando su estudio con el de la Historia y sus acontecimientos, muchos trazables a través del flujo monetario.

Cohen es perseguido por las grandes religiones para hacerse con la fórmula, al igual que lo es Armstrong (en nuestros tiempos… ¿no es una gran religión que muchos adoran la Economía?).

Cohen decide deshacerse de su conocimiento taladrándose la sien. Armstrong, haciendo público a finales de 2015 el código que con tanto empeño han querido robarle.

Impresionante. Un mismo descubrimiento en un mismo momento temporal, con soluciones relativamente similares. Porque… ¿qué mejor forma de hacer desaparecer un secreto que potenciarlo gracias a la Globalización?

Eso sí… ¿qué ocurrirá entonces? Quizá nos daremos cuenta de que el código no es el único elemento que permite “adivinar” el futuro. Hace falta una capacidad intelectual mucho más allá de la media para interpretar sus resultados, y seguramente esto es lo que posee Armstrong.

O no.

Personalmente, me faltan datos para decidir si me creo o no las predicciones de El visionario.

Primero, porque el documental, concebido y desarrollado como un thriller político en torno al acoso que ha sufrido Armstrong en los últimos años (un género y tono muy acertado, y también en sintonía con el thriller psicológico que Aronofsky), está sesgado. Es decir, está focalizado exclusivamente en su testimonio y el de los que le rodean siendo imposible, por tanto, poder hacerse una idea de la magnitud de la “realidad aumentada” que seguro encubre el film. De hecho sólo hay una persona en todo el film que dice directamente a cámara, casi de pasada – por el respeto que tiene a su antiguo jefe y compañero – que Armstrong inventaba algunas cosas para que el resultado del “cuento” que explicaba fuese más impactante… De esta forma, el intenso documental que nos permite conocer las hazañas de este “héroe” termina por dejarnos un poco de mal sabor de boca porque, tras tanta conspiración contra un hombre supuestamente inocente, no podemos dejar de pensar que, cual Nostradamus, sus estudios se ven potenciados por las interpretaciones de los analistas, posteriores a los “cataclismos”.

Sigue a la masa para que te sucumba a dejar de ver la realidad.

No obstante, finalmente, esta sensación desaparece y se perdona a Vetter en el momento que indica al final del documental que no consiguió testimonios “del otro bando”: jueces, fiscales y otras figuras pertenecientes al gobiernos estadounidense.

Dejamos entonces a un lado las suspicacias para realzar el trabajo de Armstrong.

Porque, al fin y al cabo, y sea verdad o mentira, la realidad sí es que este hombre se ha forjado una valiosa reputación. Quizá no por sus predicciones, pero sí por sus convicciones.

Y esto me lleva al segundo motivo para decidir si creer o no en las predicciones (en ningún momento cuestionaremos la presión gubernamental a la que fue sometido Armstrong para entregar el programa informático, que sí parece un calco de la persecución sufrida por Cohen). Posiblemente sea por mi curiosidad científica, pero el documental, que consigue mantenerte ateto a la pantalla sin pestañear, se centra tanto en la figura de Armstrong que deja con las ganas de conocer más sobre su teoría. ¿Cómo se relaciona el número de monedas acuñadas en el siglo XVII con que en Octubre de 2015 caiga el gobierno europeo? ¿Qué clase de código informático es capaz de predecir la caída de la bolsa de 1987? Algo se dice en el film, sí, pero no lo suficiente (se comprueban “esas ganas de saber más” que deja el documental de Vetter con las preguntas post screening que algunos tuvieron la oportunidad de hacer al protagonista. ¿Qué pasará con el euro? ¿Llegará la independencia de Catalunya a ser una realidad? ¿Tendremos una Tercera Guerra Mundial?). Esta necesidad de información, sin embargo, es fácilmente solucionable: http://armstrongeconomics.com.

TRAILER:

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