Tea Time y Greece: Days of Change

La riqueza del más pobre Por Arantxa Acosta

Tea Time. Directora: Maite Alberdi. Chile, 2014

Greece: Days of Change. Directora: Elena Zervopoulou. Grecia, 2014

Drama y comedia. Presente y pasado. Pobres y ricos. Esperanza y resignación. Chile y Grecia. El DocsBarcelona 2015 nos brindó la oportunidad de disfrutar de forma consecutiva de dos propuestas aparentemente en las antípodas cuya combinación, sin embargo, causa en el espectador un efecto poco esperado: la certera sensación de que en pocos años la globalización ha vuelto del revés la sociedad.

El mundo cambia, se transforma. Quien no lo acepta vive una mentira, su propia mentira. Muchas veces es mejor, seguro. Pero quien se aferra a sus vivencias anteriores y a aquello de “cualquier tiempo pasado fue mejor”, se equivoca. Nos lo dirá directamente uno de los protagonistas de Greece: Days of Change. Y lo veremos, con pena, en las señoras de Tea Time, que se mueven en un mundo que ya no es para ellas… quizá porque no han querido, o no han sabido cómo, integrarse.

Tea Time sigue a un grupo de amigas durante cinco años en sus charlas de la hora del té. Cuando empieza el film ya llevan sesenta años con el mismo ritual. Aunque la conversación e nos antoja sesgada (hablar de homosexualidad), pronto nos damos cuenta de la intención de la directora: son las cuatro de la tarde. Té; hablar de lo protegidas que han estado en sus matrimonios; pastas, releer notas del pasado, del colegio, o cartas de amor; hacer sonar la campanita para que la sirvienta retire la mesa; pintarse los labios; compadecerse de la que tiene cáncer y “pinchar” subliminalmente a la que se quedó solterona…

Maite Alberdi retrata en Tea Time, desde la ternura y complicidad, las reuniones de unas mujeres con las que nos es imposible empatizar.

Si bien es verdad que no puede evitarse una sonrisa al escuchar algunas de las opiniones de este variopinto grupo, es inevitable no ponerse más del lado de las sirvientas (algunos primeros planos de ellas y sus miradas invitan a reflexionar acerca del sentido que esto tiene en pleno siglo XXI) o, simplemente, observar a señoras de la casa desde la distancia para confirmar lo que decíamos al inicio: toda una generación marcada por una educación religiosa, reprimida, preparada para atender al marido y quedarse en casa a cuidar de los hijos (tal y como escribieron en las notas de antaño que ahora releen). Instrucciones que terminan, para nuestro asombro, por confirmar como positivas. Difícilmente cambiarán su opinión con respecto a la evolución de su entorno, viven demasiado bien en su ignorancia, en sus recluidas y acomodadas vidas.

tea time 1

Tea Time

Y, cuando nos damos cuenta de esto, por supuesto no es la nostalgia lo que nos invade, sino la profunda tristeza de asimilar que muchas de las cosas que están diciendo son fruto de una época que les tocó vivir también a nuestros padres, a nuestros abuelos. Y que, como estas señoras y aunque no hayan tenido las comodidades que ellas demuestran, a todos les llegará la demencia, las enfermedades, la muerte… Al fin y al cabo, todos somos iguales. Así que la directora decide filmar a estas mujeres desde un punto de vista casi idílico, partiendo de fotos de antaño pegadas en un recargado álbum, para terminar por permitirnos estar presente en sus conversaciones, pero muchas veces sin mostrarnos sus caras, escondidas tras primerísimos planos de tazas, pasteles y teteras. Porque eso es lo importante para ellas: aparentar. Aparentar que todo va bien, que siguen siendo importantes. Y en verdad lo son, en su pequeño mundo.

Pero no todo está bien. El mundo con el que podemos interaccionar, lo sabemos desde hace décadas, es mucho más grande. Formamos todos parte de él y lo que le pasa. Grecee: Days of Change se convertirá, como muchos otros documentales, en testimonio de estos convulsos años de crisis que nos está tocando vivir.

greece days of change

Greece: Days of Change

Es muy posible que un documental como este no tenga tanto impacto en nuestro país por dos motivos: el primero, porque las tres historias que se explican (el padre de familia obligado a dejar la ciudad y volver al pueblo para sacar a su familia adelante; el hombre con estudios que se ve de un día a otro sin hogar, durmiendo en la calle; el activista-idealista que quiere movilizar a miles de personas para hacer caer el sistema) las llevamos viviendo, como en Grecia, desde hace años. Iguales e incluso mucho peores, seguro. El segundo, porque en verdad ya sabemos cómo movilizarnos, pero nos cuesta organizarnos. Seguramente por un tema cultural.

Pero yo misma estoy entrando en la espiral que Greece: Days of Change intenta romper.

Es ahora, en esta misma semana tras las elecciones (igual que vemos aparecen las de Grecia en el film) que un atisbo de cambio parece se abre ante nosotros. Así que quizá ahora sí sea un buen momento para visionar este documental y la importancia de lo que explica: que somos nosotros mismos los que escribimos nuestro futuro. Que no hay que lamentarse de las desgracias sino ver siempre oportunidades en ellas. Que juntos podemos avanzar.

La directora monta las tres historias de forma que conozcamos a la vez cómo avanzan, aunque sean completamente independientes, acompañando a los tres protagonistas. Lo más interesante de su trabajo no es el formato, muy poco arriesgado, sino la elección de los problemas y sus protagonistas. Porque, muy al contrario que nos ocurre con Tea Time, aquí sí podemos sentirnos parte de lo que está pasando: con el padre de familia, porque el dejarlo todo en busca de una vida más tranquila – y barata – a todos se nos ha pasado por la cabeza; con el sin techo, porque nuestro futuro es tan incierto como el suyo, y él partía de una situación de comodidad económica similar a la de muchos de nosotros; y con el activista, porque en el fondo sabemos que no hace falta tanto para conseguir desestabilizar los cimientos del sistema.

El verdadero problema es, como siempre, encontrar a un líder. Casi un mártir. Pero no como se nos “vendió” a Falciani. Greece: Days of Change nos habla con los pies en la tierra. “El cambio debe venir desde abajo”, dice el idealista. Y nos lo creemos. Denunciar que los ricos no pagan impuestos no ayuda al sin techo. Coordinarnos para conseguir las patatas a mejor precio, sí.

TRAILER TEA TIME:

 

TRAILER GREECE: DAYS OF CHANGE

 

Share on FacebookTweet about this on TwitterGoogle+Email to someone

Comentarios sobre este artículo

  1. […] “salir del pozo” que teóricamente era quedarse en el pueblo. Curioso que ahora en films como Greece: Days of Change (Elena Zervopoulou, 2014) se nos muestre todo lo contrario: la gente de ciudad vuelve a los […]

Comenta este artículo

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>