Black Mass

De orígenes y personalidad Por Arantxa Acosta

Hacer lo correcto o ser un criminal.

Ser leal, o una “rata”.

Renunciar a tus orígenes por el bien común, o aferrarte a ellos y aprovecharte de lo que pueden ofrecerte.

Si algo es Black Mass, es el planteamiento de las consecuencias que nuestras decisiones pueden llevar a cabo en nuestras vidas y en las de los que nos rodean.

Y lo veremos a través de los ojos de los tres personajes principales que han crecido en el mismo barrio, al sur de Boston. John Conolly, agente del FBI; Bill Bulger, político muy bien posicionado; y Jimmy “Whitey” Bulger, hermano del anterior y, como reza el subtítulo italiano del filme, “el último gangster”. La película no tiene sentido si no se comparan las tres vidas, así que es más que necesario que nos olvidemos de que Depp es el protagonista. De hecho, la verdad… no lo es. Y mucho mejor. Porque la historia que más interesa, en cualquier caso, es la del agente del FBI, Conolly, interpretado por Joel Edgerton.

Scott Cooper firma un drama basado en hechos reales en el que se deja de lado el subgénero de cine de gangsters para acercarse más al de corte policial. Al fin y al cabo, la finalidad del guión es demostrar cómo se acabó destapando que Jimmy Bulger era un criminal, más que los hechos que demuestran que lo era, en sí.

El tema es… ¿era esto lo que esperábamos – al menos los que que no hemos leído el libro – de Black Mass? Quizá no. Scorsese, que nos tiene mal acostumbrados (¿quién no piensa al ver Black Mass en el remake  InfiltradosThe Departed, 2006?).

black mass 1

La presentación no deja lugar a dudas: estamos en la sala de interrogatorios, y se pide al detenido especifique su relación con Jimmy Bulger, su jefe en el grupo mafioso. A partir de ahí, el filme avanza cronológicamente, mostrando con el paso de los años cómo Jimmy pasó de ser un miembro menor de la banda a convertirse en el mayor criminal de la zona, gracias nada más y nada menos que al FBI y, en concreto, al agente Conolly. El recurso del interrogatorio se utilizará más o menos en cada episodio, pero es engañoso: ni se relatan los hechos desde el punto de vista del interrogado, ni se limitan a mostrar en imágenes lo que cada uno de ellos vivió, sino que se trata de simples introducciones para empujar el avance de la trama.

Puede gustar más o menos cómo se va desarrollando Black Mass, pero, respecto al argumento, como indicábamos al inicio lo importante es comparar a los tres protagonistas.

Jimmy Burger, criminal cien por cien (y psicópata, también). Él mismo dirá a su mejor confidente que el trato con el FBI le debe servir para ir escalando y hacer lo que le quiera. Interpretado por un Johnny Depp que…

… quizá es la caracterización, que me impide no pensar en cada aparición que no es natural. Quizá que el personaje no se aborda con el interés que se merece, al tratarse meramente de la pieza de un gran puzzle, por mucho que se venda que Black Mass es la historia de Jimmy. O puede que sea el ritmo escogido por Cooper. Pero su personaje se presenta acartonado, obvio, sin matices. Los extremos psicópata y padre de familia no conjugan bien, quizá por falta de más secuencias que nos centrarían, entonces sí, más y mejor al personaje. Pero de Depp esperamos más, esperamos que llene la pantalla, que nos atrape desde el primer minuto, y no lo ha conseguido. Recordar, inevitablemente, Donnie Brasco (Mike Newell, 1997), acaba por hacernos caer en la nostalgia.

 black mass 2

Conelly. El verdadero protagonista. El único en el que veremos una clara evolución en todo el filme. Edgerton, acertadísimo, transforma su mirada, sus gestos, su lenguaje, su forma de caminar (y de vestir, como le señala su aterrada mujer) a medida que pasan los años, a medida que el agente prioriza la lealtad a su barrio, a sus amigos, a sentirse parte de algo que conoce bien, antes que juramento para devenir agente del FBI. Así que su comportamiento plantea la clásica pregunta: ¿cuánto influye el entorno en la educación de un niño, frente a su propia personalidad?

Para responderla, tenemos al personaje de Bill. La mezcla perfecta entre los comportamientos de los dos anteriores. Bill no permitirá ni se doblegará ante el chantaje pero, ¡ah!, se preocupara por el destino de su hermano mayor. Sin utilizar sus influencias, sin entrometerse. Pero la familia es la familia. Y esa lealtad a los suyos también le conllevará consciencias.

Tres personajes, tres decisiones, y una misma historia. Black Mass es muy disfrutable, siempre que se tenga en cuenta se trata de un drama más afín al thriller que de acción.

TRAILER:

Share on FacebookTweet about this on TwitterGoogle+Email to someone

Comentarios sobre este artículo

  1. […] Anomalisa de Charlie Kauffman (la animación extiende su presencia), El clan de Pablo Trapero y Black Mass de Scott Cooper (más cine de género). Una tradición se rompe este año: no veremos la Palma de […]

Comenta este artículo

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>