Why Hast Thou Forsaken Me y Mate-me por favor

Sexo, adolescencia y redención Por Arantxa Acosta

Lama azavtani (Why Hast Thou Forsaken Me). Directora: Hadar Morag. Israel, 2015. Orizzonti

Mate-me por favor. Directora: Anita Rocha da Silveira. Brazil, Argentina, 2015. Orizzonti

 

Falta de cariño, necesidad de referentes, y la clarificación de la identidad frente a sucumbir a la presión de un entorno que no te acepta por motivos ajenos a tu entendimiento. Los problemas de la adolescencia, y el señalar como una de las causas a los adultos que les rodean, son el centro de los dos filmes más y muy destacables de la jornada de Venecia 2015. Dos visiones muy distintas que buscan la reflexión del espectador.

Lama azavtani (Why Hast Thou Forsaken Me) nos lleva al Israel actual para seguir a Muhammad, un chico solitario que trabaja en una pastelería. Pronto conocerá a Gurevich, un afilador de cuchillos que acabará enseñándole el oficio. Las cotidianas situaciones en la vida del chico nos llevarán, poco a poco, a descubrir la culpa que siente, por algo por lo que es completamente inocente. Pasado y presente se agolpan en su mente hasta encontrar una salida.

Hadar Morag engaña al espectador y le lleva a pensar que su filme denuncia la necesidad de disponer de una figura paternal que acompañe firmemente a los adolescentes hacia su madurez para, de forma chocante, dar un giro de 180 grados y hacer derivar el filme hacia el silenciado dolor de un niño al que se le precipitan recuerdos de su infancia cuando conozca el secreto que guarda el afilador.

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Lama azavtani (Why Hast Thou Forsaken Me)

Sin casi diálogos, sin dramatizar la historia, la directora nos adentra en el sufrimiento del niño, en la desesperación de no poder compartir con nadie su padecimiento. Y lo único que veremos será, prácticamente, cómo trabaja en la pastelería, cómo ayuda al afilador, cómo sigue a los acompañantes de su “nuevo padre”… el día a día de un niño que acabará por preguntarse cuál es su situación y el propósito de su existencia.

Siempre con imágenes sencillas que muestran la cada vez más cruda realidad, Lama azavtani (Why Hast Thou Forsaken Me) se convierte en un drama en el que el terror se adueña de un espectador que entra en shock con las imágenes más demoledoras vistas hasta la fecha en esta edición del Festival. Porque la directora no duda en mostrar abiertamente y sin censura la decisión final de Muhammad…

… algo que convierte Lama azavtani (Why Hast Thou Forsaken Me) en toda una declaración de intenciones y una demanda clara de libertad de expresión, tanto para el protagonista, como para el país, y su directora.

Y si bien Lama azavtani (Why Hast Thou Forsaken Me) revela ese poder influencia de los adultos en los más jóvenes, no siempre para bien, y la necesidad de comprensión que busca el adolescente tanto a nivel personal e individual como por parte de los demás (sobre una situación que ningún niño debería padecer), Mate-me por favor ahonda, tras la excusa del seguimiento de una serie de asesinatos acontecidos en la zona y también desde el punto de vista del adolescente, en la búsqueda de una identidad, sexual, y de ser aceptado sea cual sea ésta.

 mate-me por favor

Mate-me por favor

Una búsqueda que se esconde tras denuncias mucho más evidentes que la directora novel emplaza, a diferencia de la anterior, optando por exagerar la realidad, incluyendo algunas escenas hilarantes, otras psicóticas, donde la música, la luz, los encuadres y el emplazamiento de los objetos tomaran protagonismo. Y es que no faltará la inserción de números musicales o presentaciones de algunos personajes que rozan el ridículo (la estética escogida para la predicadora adolescente es más que loable, y las canciones religiosas que incluso algunos chicos llevarán como tono en el móvil – la mofa del director hacia este tipo de fe en palabrería religiosa se hace más que evidente-, su perfecto complemento), y sobre todo puestas en escena que resumen el universo adolescente (la habitación de la niñas protagonista es un compendio de clichés adorable).

Pero estas escenas que buscan lo grotesco en el ridículo (y, por ende, el zarandeo mental del espectador para que se pronuncie ante tanta absurdidad, muy a lo Spring Breakers – Harmony Korine, 2012) se complementan, ayudando con estos contrastes y cambios de tono del filme a mantener la atención, con aterradoras visiones (sangre cayendo por los espejos, por ejemplo) e inocentes conversaciones…

Porque la directora se adentra con Mate-me por favor en las conversaciones adolescentes, en su particular mundo aislado de todo sufrimiento, ese en el que se relativizan los problemas adultos… o simplemente prefieren no darles importancia para no sufrir.

No obstante, subraya cómo este punto puede verse influenciado por el hecho de que sean los propios adultos los responsables de esta superficialidad. La madre de Bia, la principal protagonista, nunca aparecerá en la acción, aunque continuamente su hija pregunta por ella a su hermano mayor.

Con lo que podríamos decir son capítulos separados por cada cuerpo que es hallado en un descampado, el filme se inicia con una primera muerte que dará paso a conocer a las cuatro adolescentes principales en una escena en la que la superficialidad con la que están hablando del tema sorprende tanto como nos confirma el error que estamos cometiendo en la educación de estos niños y, sin embargo, nos obliga también a reconocer que se trata de las conversaciones normales que todos tenemos cuando el tema no nos afecta ni directamente, ni a nuestro entorno cercano. Y el filme avanzará presentándonos a sus protagonistas, sus deseos (y delirios), su forma entender el  mundo que les rodea a esa edad en la que el encontrar un significado a todo es lo principal, y necesario, para acabar de definirse. Encontrarlo en la familia, en los amigos, en los profesores, y, por qué no, en la religión, si es una de las vías de escape…

La introspección se complementa con la demostración del aislamiento adolescente, que se presenta con la visión de la soledad de aquellos a los que se deja de lado, además de poner especial énfasis en cómo las redes sociales pueden influenciar también en ese aislamiento y paranoias de los mas jóvenes. Y la directora, además, se preocupa de que no consideremos se trata de casos aislados con un cierre que nos deja pensativos, y entristecidos, también.

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Comentarios sobre este artículo

  1. […] con Desde allá, que se nos antoja el reverso de Lama azavtani (Why Hast Thou Forsaken Me – Hadar Morag, 2015). Si en la israelí seguíamos el punto de […]

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