El ojo escucha. Eugeni Bonet

Arqueología de la imagen Por Arantxa Acosta

Dos máquinas Super 8 proyectan un mismo metraje en pantallas enfrentadas. Misma película, mismas imágenes, pero distintas visiones. Asincronía de una verdad, de un recuerdo, de una vida… de un mismo concepto. 

Original y copia, que paradójicamente no es tal… ¿o sí lo es?

Porque, una vez vista una imagen… ¿cualquier revisión la convierte en única, en original? ¿Es siempre la primera impresión la que cuenta o, muy al contrario, el reproceso debe alimentar nuestra imaginación, convirtiendo entonces ese fotograma, por siempre, en único? Revivir un recuerdo, idealizarlo o estremecerse ante él; ser consciente de que una misma situación, acción o idea puede describirse de distintas formas, sin ser ninguna de ellas más o menos creíble; analizar un problema y convencerse de que es necesario escuchar las distintas versiones; enfrentarse y aceptar las opiniones de los demás, aunque no nos gusten… no quedarse, en definitiva, nunca con una versión.

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Esta obra de Eugeni Bonet sintetiza en buena forma el objetivo de un autor estandarte de la experimentación audiovisual, que desde los años setenta defendió, por un lado, la falta de criterio que sugería la existencia de barreras entre los distintos soportes audiovisuales, en cuanto a formato y contenidos, entre vídeo, cine y televisión (algo que, más de treinta años después, la evolución, tanto tecnológica como social, le ha dado la razón) y, por otro, la subjetividad con la que debemos considerar la autoría, al recoger las ideas de otros y transformarlas de forma que se obtenga un significado completamente diferente, incluso contradictorio, al buscado inicialmente. Bonet fue, por tanto, pionero del ahora famoso found footage, siendo un claro referente la obra ‘Mecanica’ de 2001, que podemos disfrutar en la sala de exposición: Fred Astaire, enamorado, baila por las paredes de la habitación en la famosa Bodas reales (Royal Wedding, Standley Donen, 1951). Tras el remontaje de Bonet, la secuencia se convierte en símbolo del ridículo, perdiendo la emotividad inicial dirigida a un complacido espectador para convertirse en un producto a simple vista artificial y poco creíble, absurdo incluso (algo que, sin embargo, resulta ser también verdadero en el montaje original: Hollywood, cartón piedra puesta al servicio del gran consumo).

La exposición El ojo escucha. Eugeni Bonet: pantallas, proyecciones, escritos es, además, reflejo del nuevo camino que el comisariado del MACBA, ahora con una nueva Dirección, se dispone a recorrer. ¿El objetivo? Alternativas, y comodidad para el espectador. Hacer de la visita, física o virtual, toda una experiencia que pueda revisitarse y reinterpretarse, como los fotogramas de la película descrita.

Y es que al igual que su homenajeado, el museo se ha puesto en la piel de su público, buscando nuevas formas para interaccionar con una exposición que permita al observador investigar antes, durante y después de su visita física a las instalaciones, potenciando su experiencia. 

Observador, sí, que no visitante. Porque ya no hace falta desplazarse para conocer toda la obra de sus autores. Exposiciones más pequeñas, más focalizadas. Diferenciación de espacios, y una nueva política de precios que anima al visitante a volver son las nuevas bazas del museo.

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En concreto, la propuesta para Eugeni Bonet, lejos de tratarse de una retrospectiva, se divide en tres secciones, con tres espacios y pequeñas exposiciones: Pantallas, donde se puede acceder a seis trabajos del autor compuestos por varias piezas cada uno de ellos (y de la que recomendamos es ‘El cine calculado’ – 1999-2001); Proyecciones, que explota la vertiente found footage tal y como comentábamos; y Escritos, sección de la que por supuesto es destacable el libro que recoge textos del artista desde 1975 y que MACBA se ha encargado de editar pero que, adicionalmente, se ve completada por un sencillo pero efectivo micro site creado para la ocasión con el mismo título que el libro, Eugeni Bonet: escritos de vista y oído, donde encontramos 54 textos correspondientes a artículos publicados en revistas o completos ensayos recientes, que permiten profundizar en la concepción de Bonet sobre el futuro del vídeo y la imagen, incluso sobre la reivindicación de la televisión como práctica artística.

El ojo escucha es un recorrido por la biografía artística de un Eugeni Bonet desconocido que nos ayuda, a través del trabajo artístico que supone revisitar viejas ideas y teorías y emplazarlas en la época actual, a descubrir junto a él la evolución de una importante parte de su obra con nuevos avances y sistemas. Ir hacia atrás, redescubriendo tempranas teorías para, de nuevo, adelantarse a su tiempo, al tiempo,  poniendo en práctica aquellas otrora descabelladas ilusiones que, no obstante ahora,  con los sistemas actuales, ya pueden considerarse adelantadas a su tiempo. 

Os dejamos el enlace a la página oficial del MACBA con respecto a la exposición. Desde Cine Divergente queremos dar las gracias a Valentín Roma, comisario de la exposición, por su inestimable acompañamiento y detalle en las explicaciones a lo largo de toda la visita.

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Comentarios sobre este artículo

  1. Muchísimas gracias a vosotros. El artículo es estupendo y muy completo. Uno de los más interesantes que se han escrito sobre la exposición

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