Eyes Wide Shut. Una visita a Kubrick: The exhibition.

Octava Parte: El Kubrick tardío II Por Eloy Caloca Lafont

“Así pasa: hacer arte es luchar por la credibilidad. Este filme puede ser mi más grande contribución a la historia del cine”Cita textual de Standley Kubrick acerca de Ojos bien cerrados (Eyes Wide Shut, 1999), recogida en CIMENT, M. Stanley Kubrick Interviews

Después de haber desaparecido de los cines por más de una década, Kubrick dejó, a través de Eyes Wide Shut, una de las polémicas inconclusas e incógnitas más grandes del mundo del cine. El filme posee tres dimensiones de misterio: su atribulado rodaje, su ecléctica recepción, y su (posible) significado oculto. Las dificultades de la filmación comenzaron con su alargamiento. Estaba programada para nueve meses y se llevó diecinueve, por lo que actores como Harvey Keitel, que interpretaría al Doctor Víctor Ziegler, o Jennifer Leigh, que haría el papel de su amante, desertaron del proyecto, siendo sustituidos por Sydney Pollack y Marie Richardson, respectivamente. Según el escritor y amigo de Kubrick, Michael Herr, en entrevista para Vanity Fair, el filme generó muchos altercados: por lo prolongado de las tomas y debido a que la renta de sets se llevó más de lo convenido, el filme se encareció, llegando a superar los 65 millones de dólares en costos totales 1. Incluso los protagonistas, Tom Cruise y Nicole Kidman, matrimonio dentro y fuera de la ficción, aun siendo parte del star system hollywoodense, recortaron sus honorarios. Por contrato, estaban destinados a actuar cuanto tiempo fuera posible, y estaban decididos a que la cinta se terminara de una buena vez. No obstante, Kubrick falleció antes de que el filme terminara de ser editado (7 de marzo de 1999), por lo que se le conoce como “la obra maestra inconclusa” 2. Eyes Wide Shut, sin embargo, se estrenó cuando se había pactado con las distribuidoras, en julio de 1999. Esto conllevó una edición llena de premura. Desconociendo qué editar, Nigel Galt se apegó a seleccionar todo aquello que Kubrick preveía, dejando un largometraje de cerca de tres horas de duración. Galt destacó que su propósito era respetar el estilo Kubrick: secuencias alargadas, en las que se detallan todos los rincones de un interior, mientras se sigue a los protagonistas de cerca. “Esto lo vemos, por ejemplo, en el encuentro inicial de Alice (Nicole Kidman) con Sandor Szavost (Sky Du Mont), el donjuán húngaro. Ellos bailan ante la ausencia del marido, coquetean, y mientras, se despliega una cortina de luces, y el salón de baile entero, en un giro de 180 grados”, comentó Galt 3. Para Kubrick, lo extendido de cada secuencia (solamente 50 en total), y por tanto, lo largo del rodaje, se debió a que le era difícil construir y captar instantes de alta sensibilidad: “Los sentimientos de estos actores son el noventa por ciento de este filme, y si no afloraban, había que repetir las tomas” 4. Según Tom Cruise, no era un filme sencillo, sino todo un reto histriónico. Por la intensidad y erotismo, “había que llegar a una profunda confianza dramática, y eso era difícil concibiendo el compromiso que era trabajar para Kubrick” 5. Kidman, por su parte, comentó que “sentía no ser la idónea para el papel, por los monólogos complejos, [que iban de] la inseguridad a la frustración, y de la tristeza a la desgracia; [aunque] Kubrick siempre fue muy amable y visionario, [y le entregó] su apoyo incondicional” 6. A los seis meses del estreno de Eyes Wide Shut, Tom Cruise y Nicole Kidman se divorciaron. Entre los chismes posteriores en los magazines especializados, como Du Jour o The Huffington Post, se rumoró que Cruise tomó la decisión, que Kidman estaba muy deprimida desde los meses de rodaje, y que las discusiones de la pareja iban en aumento 7. Algunos atribuyen a la película el haber generado tensiones en este matrimonio, pero ante estas hipótesis, Kidman solo comentó: “Jamás había hecho un filme así; fue exhaustivo, y llegué a no saber qué sucedía a mi alrededor. (…) Pero he tenido, posiblemente, el mejor tiempo de mi vida en ese rodaje” 8.

Ya terminada Eyes Wide Shut, generó problemas previos a su estreno por su clasificación. Kubrick siempre se resistió a censurarla, pero por su alto contenido de desnudos y sexo explícito, alcanzaría la categoría R (mayores de 21 años), lo que significaría una pérdida de público considerable. Al final, Galt decidió cortar planos censurables, aunque en la actualidad puede verse el filme total en las versiones en video. La recepción crítica de la película, por otro lado, causó opiniones disimilares. David Denby la calificó como “la orgía más pomposa, en todos los sentidos, de la historia del cine”. Andrew Sarris: “ridícula e hiper-intelectual”. J. Hoberman: “un esbozo de novella, en todo caso”. Louis Menand: “un desastre en el que nada funciona”. Y Michio Kakutani: “Un desafortunado tropezón en una carrera impecable”. Frederic Raphael y Lee Siegel, en cambio, revaloraron la cinta. El primero, co-guionista del filme junto a Kubrick, definía a Eyes Wide Shut como un “trabajo otoñal”, que sintetizaba todas las preocupaciones temáticas y estilísticas del Kubrick maduro: los límites de la bondad, la tentación, la desgracia y los secretos. El segundo, experto en estudios culturales, decía que el filme era un tratado de psicología, donde se evidenciaban la complejidad y lo ambivalente de los seres humanos 9. En todo caso, es una película que no puede juzgarse a la primera. Requiere de múltiples perspectivas y revisiones. Un thriller erótico que, según Guillermo Ravaschino:

Parecerá un film desencantado, oscuro, pesimista. Pero no puede negarse su efectividad: la enorme tensión que edifica sobre bases sólidas, en 156 minutos. En este sentido, es una de las películas más hitchcockeanas de la década [de los noventa]. En cuanto a thriller, está atravesado por la presunción de que, en cualquier momento, algo terrible sucederá entre Bill Harford (Tom Cruise) y su esposa Alice. Haford es ese médico que goza de inmejorable reputación y habita un lujoso piso frente a Central Park junto a su esposa y la hija de ambos. Es el hombre que se asemeja al arquetipo del que “tiene todo para ser feliz”. Pero pondrá proa hacia una pesadilla. Un virtual ejército de beldades desnudas (empezando por Nicole Kidman) acompasa cada tramo del relato. Pero no hay piezas de un erotismo convencional, sino el vehículo de algo muy parecido a la negación del sexo: la imposibilidad de consumar 10.

Como las obras cumbre del Kubrick “clásico”, Ojos bien cerrados es oscilante y dicotómica. Desde su título en inglés, Eyes Wide Shut, que es “ojos cerrados con atención” o “cerrados atentamente”, hay una metáfora sobre la mirada imposible, pero deseante.

El filme posee una gran carga de erotismo, pero gira en torno a un protagonista afectado por una verdad que lo castra y supera. Un juego de anhelo y frustración; entre el deseo y el dolor. Como una sinfonía, la película se intensa y aletarga, acompañándose por la Ricercata II: Mesto, rigido e ceremoniale de György Ligeti, y por la Suite para orquesta variada No 2, 6to movimiento, de Dmitri Shostakóvich. Funciona como una caja china con una trama principal y una sub-trama que emana del eje rector, pero sin desarticularlo. Como lo establece Ravaschino, la premisa es una crisis matrimonial. Después de una fiesta, Alice le confiesa a su marido Bill que en una ocasión le hizo el amor pensando en otro hombre: un oficial de marina que ambos encontraron en el lobby de un hotel. A raíz de esto surge la segunda línea argumental: Bill saldrá a vagar por las calles de Nueva York a medianoche, intimidado por la macabra fantasía de una Alice ansiosa y dispuesta sobre una cama, entregándose al oficial en cinco episodios que interrumpen, mentalmente, los recorridos de Bill. En su hégira vagabunda por intentar superar la estridencia de la confesión, Bill se encontrará con ambientes y personajes oníricos y perversos: una tienda de disfraces minúscula, con vitrinas y anaqueles luminosos y rojos, como un peep show; un departamento atestado donde viven dos prostitutas; y una orgía ritual con tintes ocultistas, en la que depravados hombres de negocios intercambian amantes estilizadas, mientras todos portan capas luctuosas y máscaras de carnaval siciliano. En el primer borrador final del guión Kubrick y Raphael habían añadido a todas estas andanzas de Bill, una voz narradora (Voice-Over). De haber elegido esta técnica, el filme hubiese tenido más de tragedia shakespereana que de ambigüedad. Afortunadamente, todas las reflexiones alrededor de Bill, al estilo “Esa noche su amor fue más brillante y ardiente que antes” o “Ahora una espada yacía entre ellos. Vivían para mentirse como enemigos mortales”, quedaron en silencio. El resultado es un filme subjetivo y abierto, en donde todo rasgo de dilema, zozobra o angustia, deben ser intuidos a partir de mutis prolongados, movimientos de cámara o miradas 11. Por ello, puede parecer una película extenuante para algunos, aunque para otros, es un crucigrama qué resolver.

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En el afán de rescatar el tema central de Eyes Wide Shut han surgido varias lecturas. Todas, interesantes. Para Slavoj Žižek, culturalista marxista-lacaniano, el filme es la reinvención de lo erótico 12. Žižek lo cataloga de anti-pornográfico. Si la pornografía es el abandono del peso argumental en pos del sexo injustificado y la estridencia humorística –“el plomero que no arregla la fuga y copula con una ama de casa despampanante”, dice el propio Žižek –, la ópera kubrickiana es sexo traslucido entre problemáticas de enorme densidad moral e intelectual. “Porno de altísima etiqueta”, como diría el cómico Doug Walker (alias Crítico de la nostalgia) 13. “El tema es la fantasía, pero no como ensoñación ni excitación. (…) En todo el filme, el protagonista fantasea con su esposa y otro, lo que compone una oda al fracaso”. Sobre la orgía monumental, Žižek comenta: “es la anti-fantasía. (…) Vemos cómo hay poder y rito, pero no erotismo”. Y ese es el punto: una atmósfera higiénica, donde no hay contacto corporal más allá de las penetraciones, los besos son apenas roces de máscaras de cerámica, y en todo momento el encuentro sexual es vigilado. Por eso en el análisis de Žižek, Eyes Wide Shut es también sobre “la fantasía femenina que subvierte o se desquita de un mundo masculino”. Alice repudia a su marido sexualmente pese a que éste representa todo un ideal; es guapo, rico, inteligente y hasta un marido comprensivo y buen padre. No obstante, el sexo con él es infructífero. Tal vez no se siente deseada, pues como ella le reclama, gritando, a Bill: “¿Por qué nunca te has sentido celoso de mí? ¿Por qué eres tan seguro?”. El hastío de Alice y su desencanto se van patentizando. Desde una de las secuencias iniciales, cuando Alice y Bill, desnudos, se besan frente a un espejo, ella luce distraída e indiferente. Más adelante, tras fumar un pitillo de marihuana, ella le cuenta con mucho cinismo que ha deseado a otro. Esto generará la pesadilla de Bill: una Alice que se excita, en filtro de cámara azul, apenas iluminada por la luna, y se deja poseer, sin prejuicios ni complejos. Conforme el filme avanza hacia su final, esa Alice con aires ninfómanos y crueles encara los límites de sus propias fantasías. Dormida, rompe en risas que se vuelven llantos. Según le cuenta a Bill, ha soñado con que varios hombres la violaban, empezando por su oficial de marina. Lo curioso, es que la aventura soñada que acaba en violación empezaba por un escape del matrimonio, que ha sido para Alice, solo fuente de aburrimiento y rencores. “Me iba con él a un jardín por el odio que sentía por ti”, le dice Alice a Bill 14.

A diferencia de Žižek, el historiador del cine Lorenzo Sánchez cree que el tema del último filme de Kubrick es “la pareja”; así, a secas 15. Así lo piensa también el actor Jack Nicholson: “Es sobre los retos que enfrenta toda pareja en su desesperada carrera por mantenerse viva” 16. Se encuentra el tópico de la tentación de infidelidad, pues desde la fiesta que inaugura el filme, Bill coquetea con dos colegialas, mientras que Alice hace lo propio con un atractivo austríaco. La confesión de Alice en la habitación es, según Sánchez, una infidelidad imperfecta, inconclusa. ¿Qué debe ofender a Bill? Y en otra instancia, ¿qué es lo que más le lastima? Alice no ha tenido relaciones con otro, pero así lo desea. ¿No es eso peor que una infidelidad consumada, con arrepentimiento? Entra, entonces, el tópico del sexo y el amor. ¿Se corresponden? El matrimonio Harford puede estar atravesando un declive sexual, pero amarse. O bien, no amarse en absoluto: estar unido por la costumbre, porque su niña tenga una familia o por guardar ciertas apariencias. Sin embargo, como lo menciona Nicole Kidman en una entrevista, “el filme es más sobre pasión, compromiso y lealtad, que sobre desenfreno y fantaseo. (…) Se le tacha de una película pesimista, pero es una historia de perdón, esperanzadora” 17. Si se retoma la teoría de la infidelidad de Freud, o los escritos de Melanie Klein y Jacques Lacan al respecto, es imposible no sentir impulsos tentadores, pero no el anteponer el amor a la pulsión. Después de todo, el sexo es natural y la sexualidad construida, pero en medio de ambos, de lo instintivo y de las interpretaciones religiosas, políticas o simbólicas de lo sexual, está el amor como redentor: punto de unión entre amistad, compromiso y también – ¿por qué no?– deseo y satisfacción en lo sensible 18. “Kubrick veía a todo ser humano como un claroscuro; como agridulce”, dice Nicole Kidman. Y ese es el dilema: si se debe juzgar a alguno por lo que desea y no hace, o por lo que sí hace. O una encrucijada aún peor: si es posible no desear en absoluto. “Alice se cree dispuesta a abandonarlo todo, aún esposo e hija, tras el arrebato. Pero no lo hace. ¿Verdad o mentira dolosa? La marihuana, en todo caso, es un abono para la ambigüedad” 19. Y esto trae a colación otro tema del filme: la culpa 20. En el último tercio del argumento, una Alice que llora tras soñarse violada o un Bill que rompe en llanto en el regazo de su esposa, diciendo “perdón, perdóname”, dispuesto a contarle su noche de conflictos, fungen como retratos de la complejidad de toda pareja. Al final, lo humano conlleva lo contradictorio.

En una mesa redonda formada por el crítico Roger Ebert y por sus homólogos, Michael Wilmington, Ray Pride, Dann Gire y Jonathan Rosenbaum, Ojos bien cerrados adquiere una nueva dimensión 21. Para todos estos expertos, el filme es la oposición entre “lo descubierto” y “lo cubierto” (undercover). Mientras ante todos Bill es el hombre perfecto, no lo es para Alice, y mientras a la luz del día Nueva York es una tierra de oportunidades, turismo y progreso, en la noche es una trama de prostitución, fechorías y sectas. En esta línea, el viaje interior de Bill –“la larga noche de la conciencia” 22– y sus andanzas exteriores por la perdición neoyorquina, es también una colección de lecturas sobre el sexo 23. El sexo como escape, cuando Bill encuentra a la hija (Marie Richardson) de un recién fallecido amigo, que lo besa y le confiesa su amor, pidiéndole huir con él; como rebeldía, cuando la hija adolescente (Leelee Sobieski) de un comerciante de disfraces (Rade Šerbedžija), huye de la ira de su padre sonriendo, al ser descubierta teniendo relaciones con dos caballeros; como venganza, cuando Bill pretende engañar a su esposa con una prostituta (Vanessa Shaw), arrepintiéndose en el acto; como comercio, cuando el comerciante antes mencionado regresa a su hija con los caballeros dispuestos, diciendo “hemos llegado a un buen arreglo”; o como reconciliación, cuando el matrimonio Harford se restituye. La secuencia de la orgía, en este sentido, es también una orgía de interpretaciones sobre lo sexual. Puede verse como un trinomio: sexo-poder-muerte. Destacan, la hipocresía y el anonimato; el disfraz y la máscara como ocultamiento: “una metáfora que será pedestre, hay que taparse el rostro para poder fornicar” 24. El falogocentrismo y la misoginia: los varones enmascarados de pies a cabeza y las féminas desnudas, vueltas objetos 25. El poder que hace de la lujuria su capricho: un círculo de amantes en torno a una autoridad central, de capa roja, en un trono dorado. Y finalmente, el sexo prohibido y sectario como círculo cerrado o sociedad secreta, lo cual hace de él un peligro de muerte. No es casualidad que, tras experimentar en la secta “de colado”, sin permiso, Bill sea rechazado y exhibido en público, y no solo esto, sino perseguido también por “haber visto más de la cuenta”.

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Algunos conspiranóicos han dicho que Kubrick no murió, como se sabe, de un ataque al corazón, sino asesinado por una secta de élites fornicarias, como la que retrató en Eyes Wide Shut. Vinculan a la sociedad secreta de Kubrick con la Orden de Malta (altas esferas del ejército fascista italiano), los Iluminati, la masonería o el Club Bilderberg, un refinado y hermético consejo de políticos europeos 26. Lo cierto, es que la secta de esta película guarda toda una semiótica de lo ceremonial, lo sofisticado, lo perturbador y lo espeluznante: el ritmo mecánico con el que los asistentes conducen a sus escorts a los aposentos; el recinto oscuro que se ilumina solo por un tragaluz, sobre la cabeza del líder; el despojo cuidadoso de las prendas; las limusinas y caros adornos de la casa, como estética del refinamiento; los mencionados desnudos sin rostro; y sobre todo, la imaginería ritual (el incienso, el báculo de la autoridad, y el sonido gravísimo de una sonata para cello de Jocelyn Pook, The Masked Ball, junto a rezos y lamentos gregorianos). La muerte está presente en todo el rito, desde lo frío y mórbido de la mascarada, hasta el supuesto asesinato de una mujer que, justo cuando Bill es descubierto, grita que está dispuesta a entregarse a cambio de que él sea libre. Esta misma mujer aparece, también relacionada con la muerte, al inicio del filme. Es la amante de Víctor Ziegler, amigo de Bill que es, asimismo, parte de la secta. Cuando la película comienza, Ziegler acude al joven doctor para que salve la vida de su amante, que yace desnuda sobre un sillón. Más tarde, Bill la hallará también así, desnuda, en la ceremonia, y lo hará una vez más de la misma manera, después, en una morgue. En todas estas escenas, la mujer está desprovista de dignidad, de personalidad y de vida. Para el sociólogo Tim Kreider, la ceremonia orgiástica de Eyes Wide Shut es, como el sexo mismo, dual: sagrada y profana, llena de carne y de fantasmas, y a la par violenta y aséptica 27. Un espectáculo voyeur en donde hay un pacto implícito: ser depravado, pero jamás decir nada; una crítica significativa al catolicismo, a los sectarismos y al dinero 28.

En Kubrick: The exhibition la sala dedicada a Eyes Wide Shut es muy pequeña. Es un recinto rojo cereza (como la alfombra del piso del hall de la ceremonia-orgía), que exhibe una vitrina breve, una pared con fotografías y un espacio con las máscaras y túnicas del ritual del filme. En la vitrina, se deja ver la novela que inspiró el guión, Relato soñado (Traumnovelle, 1925), del austríaco Arthur Schnitzler, acompañándose del borrador de script de Kubrick y Raphael. La novela corta de Schnitzler trata sobre un médico (como Bill Harford) italiano, Fridolin, que una noche, se siente atraído hacia el carnaval local y se olvida de su esposa y pequeña hija, sumergiéndose en una orgía. Al igual que en Eyes Wide Shut, la esposa del doctor, Albertine, le confiesa un deseo de infidelidad. No hay en Relato soñado, sin embargo, toda una persecución, ni guiños Iluminati, ni el asunto de Víctor Ziegler y su amante. Sin embargo, película y novela comparten una arista de análisis: el sueño, la vigilia, y el territorio de confusión entre ambos. Lo irreal que afecta en la realidad, o el poder malévolo de lo imaginario 29. Basta el relato de Alice-Albertine para que Bill-Fridolin no pare de imaginarla con otro. Además, la ceremonia en el filme o el carnaval en la literatura tienen cierto dejo onírico. Ni Bill ni Fridolin saben si los seres nocturnos –la chica de la tienda de disfraces (Mizzi, en la novela), la prostituta (una chica en la playa en la otra versión), la enmascarada, o el pianista que introduce a ambos a la orgía– son reales. No hay señuelo de ellos una vez que la noche termina. Por ende, Eyes Wide Shut y Relato soñado son la historia de un hombre que sale –ofendido, confundido– de su lecho, emprende un viaje a los infiernos, y regresa, y de una mujer que lo provoca a temer, se arrepiente, y lo recibe 30. La escena final, donde Fridolin y Albertine se reencuentran, tiene un diálogo que se reproduce, íntegro, en la película, y que detalla este debate sobre sueño y vigilia.

-¿Qué vamos a hacer, Albertine?

-Dar gracias al Destino, creo, por haber salido tan bien librados de esas aventuras, de las reales y de las soñadas…

-¿Estás segura?, preguntó él.

-Tan segura que sospecho que la realidad de una noche, incluso que la realidad de toda una vida, no significa su verdad más profunda.

-Y que ningún sueño –suspiró él suavemente–, debe ser completamente un sueño, ¿cierto?

Ella cogió su cabeza cariñosamente y la acercó a su pecho.

-Pero ahora estamos despiertos, dijo él. Y por mucho tiempo. Para siempre…

Iba a decir él, pero ella le colocó un dedo sobre los labios.

-No quiero decir “para siempre”. No quiero adivinar el futuro 31.

La serie fotográfica de la exhibición, encima de la vitrina, detalla el proceso de filmación de Eyes Wide Shut. En una imagen, está Kubrick dando indicaciones a Tom Cruise, que se oculta en su propia gabardina y chaqueta (tal vez del frío neoyorquino). Hay imágenes de la fiesta con la que abre el filme: la cortina de luces, la duela de baile, y el contraste de la luz del fondo con la oscuridad de los vestuarios de etiqueta. También, hay fotografías de producción en el departamento del matrimonio Harford: el árbol y las luces navideñas, la sala acogedora, la iluminación ambarina, y los profundos morados de manteles y adornos. En otra imagen, Kubrick coreografía el ritual orgiástico, y en otra, el crew de filmación se encuentra afuera del hotel en el que Bill irá a preguntar por el misterioso pianista que lo conduce a la ceremonia, encontrándose con un amanerado recepcionista (Alan Cumming). En el filme, los espacios juegan un papel preponderante. La ciudad nocturna, lluviosa, los anaqueles navideños, con interiores muy blancos o verdosos, los letreros de cafés y discotecas, o los callejones de concreto y ladrillo, contrastan con los interiores artificiales: el apartamento intocable, o el palacio medieval, morisco, donde ocurre la orgía 32. A un lado de estas fotografías hay una pieza invaluable: la servilleta en la que el pianista anota la contraseña con la que Bill accederá a la orgía, Fidelio. Ahí, sobre el papel, luce esa palabra, intempestiva y con trazos raquíticos.

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El final de Eyes Wide Shut ocurre en una juguetería de madera, entre familias ataviadas con prendas de invierno. Mientras la niña del matrimonio Harford husmea entre los juguetes y elige su regalo navideño, los padres hablan con discreción sobre el perdón y el olvido. “Hay algo que tenemos aún pendiente por hacer”, dice Alice. Bill la mira desconcertado: “¿Qué cosa?”. “Follemos”, dice ella. Ésa es la última palabra de todo, pero también su síntesis.

TRAILER:

Fotografías gracias a MARCO, Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey

 

  1.  HERR, M. (2000) Kubrick. An Interview with Michael Herr. En Vanity Fair, On Hollywood: http://www.vanityfair.com/hollywood/2010/04/kubrick-199908 También, Eyes Wide Shut Trivia, en http://www.imdb.com/title/tt0120663/trivia
  2.  Eyes Wide Shut Trivia. En Internet Movie Database, http://www.imdb.com/title/tt0120663/trivia
  3.  GALT, N. cit. por MARIMÓN, J. (2002) El montaje cinematográfico: Del guión a la pantalla. Comunicación UBe: Barcelona. P. 100.
  4.  KUBRICK, S., cit. en RICE, J. (2008) Kubrick´s Hope: Discovering optimism from 2001 to Eyes Wide Shut. Scarecrow Press: Estados Unidos. P. 188. Cabe destacar que Ojos bien cerrados tiene un Record Guiness por la filmación de una sola toma más tardada en la historia cinematográfica, por una secuencia de cuatro días enteros de rodaje (Eyes Wide Shut Trivia, Op. Cit.).
  5.  CRUISE, T. en JOYCE, P. (1999) Remembering Stanley Kubrick. https://www.youtube.com/watch?v=YeqGgwqHH3Q
  6.  KIDMAN, N. en JOYCE, P. (1999) Remembering Stanley Kubrick. https://www.youtube.com/watch?v=4m0Utsl3STs
  7.  Nicole Kidman and Tom Cruise: Actress open up about divorce in Du Jour Magazine. Nicole Kidman says her marriage to Tom Cruise was “overwhelming” and “strange”. En: http://www.huffingtonpost.com/news/nicole-kidman-tom-cruise-divorce/
  8.  KIDMAN, N. en Tom Cruise & Nicole Kidman on Stanley Kubrick and Eyes Wide Shut. https://www.youtube.com/watch?v=4m0Utsl3STs
  9.  SIEGEL, L. What the critics failed about Kubrick´s last film. En: http://www.indelibleinc.com/kubrick/films/ews/reviews/harpers.html
  10.  RAVASCHINO, G. Crítica: Ojos bien Cerrados. En: http://www.cineismo.com/criticas/ojos_bien_cerrados.htm
  11.  Véase KUBRICK, S. y RAPHAEL, F. Eyes Wide Shut (Script) en http://www.nxnwstudios.com/index_files/PDF/Scripts/EyesWideShut.pdf También, sobre la eliminación de la voz de narrador ver la entrevista a SPERB, J. The country of the mind in Kubrick´s Fear and desire, en http://www.visual-memory.co.uk/amk/doc/0109.html
  12.  ŽIŽEK, S. The Pervert´s Guide to Ideology. En: https://www.youtube.com/watch?v=KOuU5siwdSQ
  13.  WALKER, D. Is Eyes Wide Shut just artsy porn? En Nostalgia Critic: https://www.youtube.com/watch?v=lZAzHbUw5W8
  14.  Sobre la crueldad en Ojos bien cerrados, puede verse el panel de MASLIN, J., ROSE, C. y otros expertos, en https://www.youtube.com/watch?v=XkT6OGlrXhE
  15.  SÁNCHEZ, L.F. Ojos bien cerrados. En: FilmHistoria, Revista de Cine, Vol. 9, No. 3. También, sobre esto, pueden verse los comentarios de HARLAN, J. y KUBRICK, C. en la introducción de una proyección conmemorativa de Ojos bien cerrados: Introduction to Eyes wide shut, https://www.youtube.com/watch?v=JMJR7h3c_E8
  16.  NICHOLSON, J. En: Kubrick a life in pictures. https://www.youtube.com/watch?v=tQo2c86Vne0
  17.   KIDMAN, N. En Op. Cit.
  18.  Sobre todo esto, conviene ver VELASCO, J. (2007) La trama de la infidelidad. Revista de Psicología de Iztacala. Universidad Nacional Autónoma de México. Vol. 10. No. 3.
  19.  NATANIEL, S. Si cierras los ojos hay celos delirantes. En Cuatro sobre Stanley, en Cine Panorama: https://cinepanorama.wordpress.com/2010/05/20/tres-de-stanley/
  20.  Ver al respecto, ERDAGI, B. Eyes Wide Shut: Review. En: http://www.alternateroutes.ca/index.php/ar/article/viewFile/14406/11451 MOTT, G. Eyes Wide Shut. En Psychoanalitical Review, enero de 2000: http://search.proquest.com/openview/2aa899a9a52fab1777e282dd900f578a/1?pq-origsite=gscholar
  21.  Véase la mesa redonda en: https://www.youtube.com/watch?v=NjPdXYhU-7Q
  22.  Así le llama PAPANTIKAS, A. en Eyes Wide Shut: http://student.bmj.com/student/view-article.html?id=sbmj0006212c
  23.  DELEYTO, C. (2006) 1999, A closet odyssey: sexual discourses in Eyes wide shut. Atlantis Cinema Review, Vol.. 28, No. 1. Junio de 2006. También, COOK, B. (2000) Review: Eyes wide shut by Stanley Kubrick. En: Film Quarterly, Primavera de 2000.
  24.  NATANIEL, S. Op. Cit.
  25.  Sobre este tema, NÚÑEZ SANZ, C. (1999) ¿Shakespeare y Kubrick, machistas? En El País: http://elpais.com/diario/1999/10/19/opinion/940284009_850215.html
  26.  Véase La extraña muerte de Kubrick y los secretos detrás de su muerte en http://www.bibliotecapleyades.net/sociopolitica/sociopol_globalelite09.htm Iluminati simbolism in Kubrick´s Eyes Wide Shut Exposed: https://www.youtube.com/watch?v=zC0UUl1QgQ0 O bien, Kubrick and The Illuminati, https://www.youtube.com/watch?v=0WAjdhWOMGI
  27.  KREIDER, T. (2000) Introducing Sociology: A Review of Eyes Wide Shut. En: Film Quarterly, Vol. 53, No. 3.
  28.  HUNTER, S. (1999) The Lust Picture Show: Stanley Kubrick Stumbled with his Eyes Wide Shut. En: The Washington Post, 16 de julio de 1999.
  29.  CÁNOVAS MÉNDEZ, A. (2011) Tema y narración en Eyes Wide Shut. En: Arbor, Pensamiento y Cultura. Facultad de Ciencias Humanas. Universidad de Vié. Vol. 187, No. 748.
  30.  AVILÉS, J. Relato soñado, de Arthur Schnitzler, en El Lamento de Portnoy: http://ellamentodeportnoy.blogspot.mx/2014/02/relato-sonado-de-arthur-schnitzler.html También, PEZZOTA, E. (2013) Stanley Kubrick: Adapting the sublime. The University of Mississippi: Estados Unidos.
  31.  SCHINTZLER, A. Relato soñado (ed. 2003). Ediciones El Acantilado: España.
  32.  Sobre las locaciones de Ojos bien cerrados, The filming locations of Eyes Wide Shut: http://www.scoutingny.com/stanley-kubrick-the-shining-new-york-city-the-filming-locations-of-eyes-wide-shut/
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