Asfixia

Palahniuk, sinceridad irreverente Por Arantxa Acosta

"Otra cosa es que, por mucho que creas que quieres a alguien, te echas atrás cuando el charco de su sangre se acerca demasiado"Monstruos invisibles (Chuck Palahniuk, 1999)

Hace unas semanas, y con motivo de la festividad de Sant Jordi, en Barcelona unos pocos privilegiados (cien, en concreto) tuvimos la posibilidad de conocer personalmente a Chuck Palahniuk, gracias al evento organizado por la FNAC. Tras una genial introducción por parte de Álex de la Iglesia (“Sus novelas nos empujan más a sentir que a pensar, y de ahí, nos sacan de nuestras casillas y nos obligan a actuar, a comprometernos con sus ideas, con su violenta e incómoda manera de entender el mundo”… texto completo, “El exceso como una de las bellas artes”), el escritor nos dedicó más de hora y media de su tiempo respondiendo preguntas (sobre su estilo de escritura, sus novelas favoritas, las adaptaciones de sus libros…) y cerrando con la lectura del primer capítulo de su última novela publicada en español, Al desnudo (Random House Mondadori, 2012).

Para quien no conozca a Palahniuk, seguro que sólo diciendo que es el autor de El club de la lucha, muchos ya creerán que lo saben todo de él. Nada más lejos de la realidad: quizá sea su libro más famoso, pero os aseguro que no es el mejor.

Comparado con mayor o menor acierto con Bret Easton Ellis (autor de la genial American Phsyco, llevada a la gran pantalla por Mary Harron en el 2000 e interpretada por un brillante Christian Bale), los fanáticos seguidores resaltamos su obra por ser perturbadora, irreverente y mordaz, llegando incluso a ser fascinantemente grotesca, y consiguiendo todo esto a través de una escritura minimalista, salpicada de humor negro y, la verdad sea dicha, algo enfermizo. Una escritura realista, sin trampa ni cartón. Un escritor que transmite lo que ve, y que nos remueve con su sinceridad extrema.

Pero, volviendo al evento, el motivo principal que ha suscitado esta reseña es que alguien preguntó al escritor qué opinaba de la adaptación de Asfixia (Choke, Clark Gregg, 2008),  terminando la pregunta con un “a mi me pareció una mierda”.

Palahniuk, muy cortés, respondió que las intenciones eran muy buenas, pero que les había faltado presupuesto. Incluso tuvieron que desechar una de las mejores escenas por falta de iluminación, y ya no podían volver a rodarla…

Desde aquí vamos a defender esta adaptación, por varios motivos. El primero, porque no todo el mundo puede ser David Fincher, ni disponer del presupuesto con el que éste pudo contar (y menos después de haber dirigido taquillazos como Se7en, en 1995). El segundo, porque es loable que alguien quiera homenajear a uno de sus escritores favoritos, adaptando una novela que a priori se nos antoja bastante inadaptable (por lo patético de sus personajes, por lo surrealista de algunos de sus pasajes, porque – y más en Estados Unidos – parecía bastante censurable lo de que alguien crea que es Jesucristo, y sobre todo porque era imposible hacer la audición con el mono y sus cacahuetes). Y, el tercero, porque Víctor Mancini de la mano de un Sam Rockwell que borda todo papel que interpreta (y he de reconocer que en la primera escena, al verle entrar por la puerta para sentarse en la terapia de grupo de los adictos al sexo, se me cayó el mundo encima. ¡Este no puede ser Victor! Pensé, ilusa de mí) es motivo suficiente para que nos acerquemos a revisar la película.

El Asfixia de Gregg (que por cierto, todos recordaremos siempre por haber interpretado al agente Coulson en todas las películas de Marvel, hasta la actual Los Vengadores) se queda con destacar la historia principal, la de la relación de Víctor con su madre, una mujer mayor recluida en un internado, con demencia, y de la que pronto descubriremos el amor incondicional que en realidad siente por su hijo. No es lo mejor a destacar de todo el libro de Palahniuk, pero sí es lo más importante a la hora de firmar la comedia que Gregg ha querido filmar.

Porque esto es lo bueno de Asfixia, el libro (Editorial Debolsillo, 2010): te lo puedes tomar como una simple comedia, que te hará reír por lo absurdo de las situaciones y sus personajes, pero también como una clara llamada a rebelarnos, a salir de nuestras patéticas vidas. Al fin y al cabo, Mancini es un hombre que hasta el final del libro no se da cuenta de que puede hacer algo de provecho, de que puede salir de su condición de autocompadecimiento y hacer algo con su vida. Eso sí, después de haber tocado fondo. Del todo:

“Presión periabdominal. Alguien me da un golpe en la espalda del mismo modo que el médico golpea a un recién nacidoy yo escupo el tapón.  Las tripas se me sueltan por la pernera del pantalón, seguidas de las dos bolasde goma y toda la mierda amontonada detrás de ellas. Mi vida entera hecha pública. Nada más que ocultar”.

Asfixia no destacará nunca por su puesta en escena, sus planos ni fotografía. Pero si algo tiene es la fuerza interpretativa de sus personajes. Ya hemos hablado de Sam Rockwell. Anjelica Huston está sublime en el papel de madre, y Kelly Macdonald saca lo mejor del personaje de Paige. Y claro, el guión no está nada mal. En definitiva, no es una gran película, y, como decía Palahniuk, seguro que con más presupuesto hubiesen conseguido mucho más pero… no en vano se llevó el Premio especial del Jurado en el Festival de Sundance en 2008.

Desde Cine Divergente os animamos a revisar esta película pero, sobre todo, a descubrir a uno de los mejores novelistas contemporáneos. No os arrepentiréis.

TRAILER:

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Comentarios sobre este artículo

  1. Bárbara dice:

    Hola!

    Me gusta esta sección de cine y literatura.
    Soy de la opinión de que cualquier adaptación cinematográfica de una novela debe diferenciarse de ella (como crean conveniente los realizadores). Son dos medios muy diferentes y siempre salen ganando los libros.
    Asfixia no la he visto, pero me la apunto para verla. Muy interesante la anécdota que cuentas sobre el poco presupuesto y la iluminación.
    Que bien que recomiendes a Palahniuk y Ellis. Los dos han sido adaptados al cine y no son autores precisamente fáciles. Mi favorito de Palahniuk es Nana y de Ellis el de Luna Park.
    Su último libro, Al desnudo, no me termino de convencer del todo. Y aún no he leído Condenada.

    Cambiando de tema: disfrute mucho de las críticas de Steampunk cinema. Mis favoritas las tuyas, ja ja ja
    Y a destacar también, la labor que está haciendo la editorial publicando novela de género de autores españoles.

    Saludos,
    Bárbara

    1. Hola Bárbara,

      Muchas gracias por tus palabras, como siempre. Palahniuk para mí es un referente literario, y poder participar hace un año en la sesión que dio en la fnac del Triangle fue todo un privilegio (estuve 5 h haciendo cola para asegurar la entrada… y valió la pena). Si bien ‘Al desnudo’ es verdad que es la más floja de sus novelas, su obra al completo es, sencillamente, brillante. Superviviente, El club de la lucha, Nana, Monstruos Invisibles… incluso la poco valorada Rant, que es excepcional. En fin, ya veo que he encontrado a otra fan del escritor ;) Tienes que ver el film, seguro.

      Respecto al libro “Steampunk cinema”, la verdad es que la colaboración de todos ha sido fantástica, estamos muy orgullosos del libro. Distintas miradas hacia un género cada vez menos minoritario, la verdad es que, como dices, Tyrannosaurus Books, la editorial, confió en este libro y ahora se está abriendo paso en este difícil sector con paso firme.

      Supongo nos vemos otra vez Sitges, ¿verdad? Este año estaré toda la semana, espero que podamos hablar más! 1000 gracias por leernos y por tus comentarios!!

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