Brand New Landscape

El espectro de una ciudad Por Ramón Riera Marco

Una bombilla parpadea. Algo no anda bien. La cámara desciende y muestra un comedor lleno de gente con dos banderas koinobori agitadas por el aire. Ren, un niño pequeño, salta para intentar atraparlas mientras el encuadre se acerca lentamente hacia su familia. Comprendemos que están de viaje y aún les queda una parte del trayecto por recorrer. Un contraplano los muestra de espaldas, sus cuerpos llenan el espacio vacío. Al dirigirse al coche, Ren camina hacia atrás, mientras el resto lo hace hacia delante. Luego cruza la carretera junto a su hermana mayor (Emi) y su padre (Hajime), mientras que su madre (Yumiko), algo más rezagada, queda en primer término, sin poder pasar. De esta forma, el debut del cineasta japonés Yuiga Danzuka Brand New Landscape (Miharashi sedai, 2025) anticipa una de las claves centrales de su largometraje: la desestructuración familiar.

La relación entre los padres no marcha bien: el hecho de que apenas compartan espacio cinematográfico, sumado a la distancia que mantienen con la cámara, no hace más que acentuarlo. Hajime debe marcharse por un proyecto; Yumiko le pide que se quede, que aguante al menos hasta el final de las vacaciones, pero nada cambia su decisión. El movimiento circular que registra su salida de la habitación -un paneo de 360 grados que recorre el salón y vuelve a la puerta- sugiere un camino sin salida. 

Este recorrido tiene un eco temporal: los personajes regresarán a este momento constantemente en el futuro; no pueden avanzar. El largo túnel que transita la cámara anuncia lo que vendrá: el intento de superar la muerte de la madre, el abandono del padre y una historia que transcurre íntegramente diez años y medio después. Esta pérdida explica el contraste entre Ren, que caminaba hacia atrás, y Emi, que avanzaba hacia delante. Ren no logra dejar de vivir en el pasado; Emi solo quiere mirar al futuro… hasta que la llegada de su padre a la ciudad, con quien habían cortado toda relación, destruye cualquier sensación de progreso.

La estructura familiar, representada como un ente frío y distante –mediante planos fijos, breves paneos y composiciones en planos generales– encuentra su reflejo en el retrato de la ciudad de Tokio. Una ciudad con espacios diáfanos, blancos y vacíos, pero al mismo tiempo en constante transformación. Parece imposible separar esta ciudad de sus rascacielos y grúas. ¿Acaso no es esa su naturaleza? Uno de los planos más bellos y libres del relato muestra la vista desde el cristal delantero de un coche hacia un edificio junto a una grúa, con el limpiaparabrisas en primer término. Estas breves fugas narrativas retratan el rostro cambiante de la capital, al tiempo que plantean una pregunta ineludible: ¿influye la arquitectura en nuestra forma de ser? Y si esta se encuentra en constante transformación, ¿qué ocurre con sus habitantes?

Dentro de esta frialdad, también existe la rigidez, estructurada en normas que tienden a la uniformidad. Esto se evidencia no solo en el aspecto prácticamente simétrico de los rascacielos, sino también en detalles cotidianos, como cuando el jefe de Ren le exige usar una riñonera del mismo color que el uniforme. Incluso en el momento de su despido, a pesar de los gritos y el caos generado por la discusión con su superior, todos continúan trabajando como si nada sucediera. Solo una joven, impactada por una silla durante el altercado, parece salir de su letargo: abandona su puesto y se marcha, rompiendo por un instante con la apatía generalizada.

El centro comercial construido por el padre retoma la idea de la modificación a la que está sometida la ciudad. La reforma convirtió lo que antes era un parque natural en un nuevo edificio con tiendas y espacios para los jóvenes. Sin embargo, esta transformación oculta un pasado: aquel parque era utilizado por muchos vagabundos como lugar de descanso. Esto es narrado por unas imágenes documentales superpuestas que revelan la existencia anterior de ese espacio, como si la historia de la ciudad no pudiera evitar volver a salir a la superficie. De forma paralela, la familia tampoco logra dejar atrás el suceso inicial del filme. Para narrar la historia de algunos de sus habitantes, parece afirmar Danzuka, es imposible separarlos del entorno que habitan.

No es casual que esta dualidad entre pasado y presente se intensifique hacia el último tramo del relato. Ren reúne a la familia de nuevo en el restaurante del principio. Las composiciones muestran el vacío y las cicatrices del grupo familiar. Los mismos encuadres que antes transmitían cierta unión, ahora son fríos y distantes, marcados por la ausencia de Yumiko. Emi es la única que quiere hablar, que intenta expresar el dolor que les causó el abandono del padre tras la muerte de la madre. Los demás solo comen, incapaces de resolver nada. Y en medio de esta desesperación, la bombilla cae. Y con ella, ocurre un milagro –o tal vez una tragedia– la película muta y abandona la realidad para abrazar lo fantástico. Se unen por un instante… o al contrario se confirma su destino a romperse, a separarse.

Los personajes se trasladan entonces al centro comercial para enfrentar el presente. Ren y Emi se quedan solos, observándolo, cuestionándose cómo seguir adelante. Pero solo ella acabará desafiando a sus fantasmas, siendo capaz de pisar nuevamente el pasado y de recurrir a la ayuda necesaria para superarlo. El mundo masculino, en cambio, representado por el padre y el hijo, es incapaz de expresarse, de comunicar su dolor, lo que en cierta medida lo condena a la soledad.

De esta forma, Brand New Landscape retrata la vida de una familia marcada por el dolor y la frialdad. Sus imágenes, casi siempre filmadas con trípode, con escasos movimientos de cámara, no solo reflejan su situación emocional, sino que hablan también, y de manera contundente, de la ciudad que habitan. No pueden escapar de su influencia. Y gracias a esta idea, la película alcanza sus momentos más vivos en esas desviaciones narrativas, que –como en su plano final– nos hablan de un cambio incesante.

Fotograma de "Brand New Landscape"

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